Especialistas del hospital Reina Sofía presentaron ayer, en la 14 Reunión de Consenso Oncológico sobre Tumores Digestivos, las novedades en tratamiento de tumores muy avanzados, situados en determinadas zonas del abdomen (superficie peritoneal). Estos avances están permitiendo que algunos enfermos tengan una alternativa a la curación cuando sus cánceres antes eran inabordables. El jefe del Servicio de Cirugía del hospital cordobés, Sebastián Rufián, explicó que la combinación de cirugía con aplicación de quimioterapia en el mismo proceso, que se utiliza de forma pionera en el Reina Sofía, se está empleando para el abordaje de algunos cánceres digestivos y algunos de otras zonas, que se encuentran en fase de metástasis, en estadíos que antes no se curaban. Por su parte, Enrique Aranda, presidente del Grupo Español de Tratamiento de Tumores Digestivos y jefe del Servicio de Oncología del Reina Sofía, que es el área que organiza esta reunión científica, destacó que una de las líneas de tratamiento más eficaces en la actualidad son las terapias biológicas. "El conocimiento de la base genética del paciente, nos permite personalizar los tratamientos y aplicar a cada enfermo aquéllos que ofrecen mejor respuesta en función de su estado clínico", recalcó Aranda. En este sentido, precisó que los tratamientos biológicos, que se suman a las terapias convencionales (cirugía, radioterapia y quimioterapia), son caros, pero muy precisos al mismo tiempo. Además, añadió que la identificación de mecanismos moleculares de resistencia en los pacientes permite comprobar si la respuesta al tratamiento será mejor o peor y la predicción de la posible toxicidad de los fármacos.

TRATAMIENTOS En el encuentro, que ha reunido a expertos de más de 100 hospitales del país, también participó Eduardo Díaz--Rubio, jefe de oncología Médica del hospital clínico universitario San Carlos de Madrid, que expuso los resultados de un estudio que refleja que el análisis de la cantidad de células tumorales circulantes que existen en la sangre periférica permite comprobar si un paciente se está beneficiando o no de un tratamiento biológico.