De pequeño empresario a inversor de alto riesgo. Esta es la situación en la que se encuentran algunos clientes de bancos y cajas que contrataron sin saberlo derivados financieros cuando estas entidades les ofrecían supuestos seguros que les protegerían contra la subida de los tipos de interés. Algunas firmas los han comercializado con el nombre de clips o swaps, y fijan intereses mínimos que pueden rondar el 3 o el 4%. Cuando el euríbor baja, el cliente debe pagar el 100% de la diferencia. Esto ha llevado a que pequeños y medianos empresarios e incluso familias se encuentren con liquidaciones trimestrales, semestrales o anuales que pueden costarles miles de euros. Algunas sentencias se han decantado ya a favor de los clientes argumentando que no sabían lo que firmaban, ya que, además, su cancelación tiene un elevado coste. Así, el delegado de la Asociación de Usuarios de Banca (Ausbanc) en Córdoba, Alvaro González--Astolfi, señala que "la comercialización ha sido defectuosa" y este colectivo cuenta ya en España con unas 50 sentencias favorables por esta causa. Ausbanc gestiona en Córdoba más de 150 reclamaciones extrajudiciales y González-Astolfi afirma que ya hay 48 procedimientos judiciales por la colocación de estos derivados en la provincia. Por su parte, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorro y Seguros (Adicae) destaca que la plataforma de afectados por estos productos cuenta con 683 participantes cordobeses.