La Policía Nacional ha desarticulado una red que introducía droga en España mediante "correos" humanos que eran captados entre personas con escasos recursos económicos, uno de los cuales murió al romperse los envoltorios con droga que transportaba en su estómago.

Según ha informado hoy la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, en la operación han sido detenidas 14 personas en España -12 en Córdoba, 1 en Almería y otra en Madrid- mientras que otras 8 han sido arrestadas en el extranjero.

La organización pagaba a los correos, casi siempre de nacionalidad española, cantidades que oscilaban entre los 1.500 y los 3.000 euros en función del tipo de droga y de su valor en el mercado, aprovechándose de su precaria situación económica.

Para el traslado de la droga utilizaban maletas con doble fondo, o la llevaban "comida" (ingerida y transportada en el estómago con el grave riesgo que supone para el portador), adosada al cuerpo, simulando embarazos o, incluso, aprovechando ese estado.

Muerte de uno de los "correos"

Durante las investigaciones, uno de los "correos", de nacionalidad nigeriana, falleció después de que se rompieran varios envoltorios con droga que llevaba en el interior de su estómago y que habían sido mal preparados por la organización.

Cuando el "correo" comenzó a sentirse mal, en vez de llevarle a un hospital, le obligaron a ingerir grandes cantidades de café con sal para provocar la expulsión de las "bellotas" de droga.

La banda, dirigida principalmente por ciudadanos de origen nigeriano, estudiaba diferentes rutas y formas de traficar con los distintos tipos de estupefacientes por toda Europa para dificultar la acción policial y judicial.

La vía que más empleaban era la aérea, desde Sudamérica hasta España, aunque en otras ocasiones recibían la droga en el continente africano y desde allí la trasladaban a España por vía terrestre o marítima.

El destino final de los estupefacientes era España u otros países europeos, como Holanda o Suiza, donde también contaban con infraestructura.