Tras los 56,2 millones de los FEIL, en el 2010 llegarán 35,1 millones del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, cuyas siglas (Feesl) recuerda más al nombre de un fármaco balsámico que a un plan serio. Las nuevas obras en pocos casos obligarán a cortar calles. Menos mal, porque si no, lo único sostenible hubiera sido el follón de tráfico.