Reformar un barrio entero no es fácil. Cuando una zona es declarada área de rehabilitación es porque hay tantas tareas pendientes que van a hacer falta varios años de trabajo y mucho dinero. Por eso cuesta tanto ver los resultados. En la Axerquía Norte apenas se perciben todavía, entre otras cosas porque donde más falta hace, en las infraviviendas, es donde menos se puede intervenir. En San Martín de Porres los resultados sí saltan a la vista. Habrá que ver ahora cómo se materializa esta nueva inyección económica.