Los sindicatos con representación en el Reina Sofía (UGT, CTI, CSI-F, CCOO, Satse y USAE) plantaron ayer cara en el proceso de negociación que siguen desde hace un año para unificar los criterios de movilidad interna y que afectará a 5.000 trabajadores del hospital. Para ello, han suscrito un manifiesto en el que tachan a la dirección del hospital de ser insensible a sus propuestas y de mantener una actitud "prepotente y arrogante". Asimismo, la plataforma sindical acusa a la dirección de querer imponer sus criterios sin consensuarlos.

Hasta ahora, el mecanismo de movilidad interna permite a los sanitarios cambiar de turno y puesto de trabajo a través de un concurso interno en el que tras un baremo, optan a ocupar puestos de otras unidades de manera voluntaria. La disparidad de criterios en las distintas direcciones del hospital dejó entrever la necesidad de unificar los parámetros. Los sindicatos interpretan que la dirección del Reina Sofía está utilizando la movilidad interna para manipular y tomar las riendas del personal "unilateralmente", sin contar con los propios trabajadores. Por eso, insisten en recordar que se trata de un mecanismo que debe apostar por "la seguridad del personal y la calidad de los servicios". En este sentido, critican que con el nuevo sistema un trabajador podría estar cada día en un puesto distinto, lo que finalmente repercutiría en un mal servicio asistencial. Tampoco están de acuerdo con que sean los responsables de unidad quienes decidan los cambios, ya que eso limitaría el cambio voluntario. Los sindicatos recurrirán a la movilización si no desbloquea la situación.