Me gustó que las cofradías cordobesas, coincida o no con ellas, se expresaran libremente con su manifiesto, incluso planteando el lazo blanco. Me gustó tanto como respeto su nueva postura y la de los que se han manifestado en contra. De hecho, de toda la polémica lo que más me dolería es que la libertad de expresión se haya coartado. Por eso no sé por qué se han molestado algunos cofrades cuando los medios de comunicación han hablado largo y tendido de la polémica. Lo que persigue todo el que convoca una protesta es justamente eso: que la gente se entere. Y la gente, desde luego, se ha enterado.