El primer día de corte parcial de La Ribera, que en la mañana de ayer quedó cerrada en uno de sus sentidos, desde el puente de San Rafael hacia La Fuensanta, concretamente en el tramo entre el puente nuevo y el Romano, se saldó sin incidencias graves, explicó ayer el concejal delegado de Seguridad y Tráfico, José Joaquín Cuadra.

El corte parcial es el primero que se efectúa en La Ribera por las obras de remodelación del entorno de la Puerta del Puente, la última de las siete intervenciones del programa de la Junta para recuperar el entorno del Puente Romano. Este primer cierre tiene una duración estimada de dos meses, según informó en su día los técnicos de la Junta al Ayuntamiento. Será en junio cuando se realice el corte vial que más afectará al entorno, cuando se corte totalmente La Ribera, y durante aproximadamente un año, en el tramo entre Santa Teresa Jornet y la calle Caño Quebrado.

Para entonces, según los cálculos del Ayuntamiento, ya estarán reabiertos el tramo que ayer se cerró parcialmente en La Ribera y, sobre todo, la calle Santa Teresa Jornet, que está en obras desde el 1 de diciembre y que, una vez vuelva a estar en servicio, servirá como itinerario alternativo a la zona del Alcázar.