NACIMIENTO CORDOBA, 1931. CASADO, TIENE 6 HIJOS.

PROFESION AGRICULTOR DESDE 1951, AL TOMAR EL RELEVO AL FRENTE DE LAS EXPLOTACIONES DE SU FAMILIA.

CARGOS PRESIDENTE DURANTE 40 AÑOS DE LA CAJA RURAL DE CORDOBA. CONSEJERO DE SEGUROS RGA, DE LA UNION DE COOPERATIVAS DE CREDITO Y DE LA ASOCIACION ESPAÑOLA DE CAJAS RURALES. FUNDADOR DE LA COOPERATIVA ALGODONERA (1962).

RECONOCIMIENTOS ENCOMIENDA DE LA MEDALLA AL MERITO AGRICOLA. PRIMER CORDOBES DEL AÑO (1985).

--Cuesta encontrar datos sobre usted en internet. No suele prodigarse en la prensa, ¿no?

--No. La verdad es que nunca me ha gustado.

--Puede decirse que deja la Caja Rural en magnífica situación.

--Puede decirse. Pero ya, con 77 años, no tiene sentido volver a presentarme. La última vez fue porque muchos me lo pidieron.

--En la Córdoba de hoy en día hay pocos que pueden presumir de trabajar en un cargo durante 40 años.

--Me hicieron consejero de la Caja Rural diez días antes de que me nombraran presidente, que fue el 22 de febrero de 1969.

--Usted es, sobre todo, un testigo de excepción de los cambios del campo en Córdoba en las últimas décadas.

--Siempre me gustó el campo y verlo crecer, siempre he estado con él.

--Y, ¿qué es lo que más ha cambiado en este tiempo?

--Mucho... Todo. Algunas cosas para bien, otras no tanto. Las técnicas son más modernas, la mejora de los riegos, la mecanización...

--El agricultor, con la cantidad de trámites que debe de hacer y que impone la UE, ¿se ha convertido en un oficinista?

--Lógicamente se ha tenido que modernizar también, empezando por la misma mecanización del campo.

--¿Y el futuro del campo?

--El futuro del campo cordobés yo no lo veo bien. Hay que ser realista. Ahora mismo, si no me demuestran otra cosa, soy pesimista.

--¿Y qué hace falta?

--¡Uy! ¡Si yo supiera! (Tras reír, baja los ojos y se pone serio). Hace falta subir los precios. ¿Usted se cree que ahora hay precios que están más bajos que hace 25 o 30 años? Es incomprensible que nadie me dé una explicación a eso. La lana se vende como en el 56. He querido investigar cómo se mantiene ese precio y no me lo han sabido decir ni los propios compradores. Como en el caso del trigo: cuando se liberalizó en el 49, el precio del trigo era 5,25 el kilo, pero era casi el mismo que el del pan. Ahora, el kilo de trigo es de unos pocos céntimos y... ¿cuánto puede valer un kilo de pan?

--Veo que del campo viven muchos, y no son los del campo.

--Así es.

--¿Puede señalar un momento especial en su paso por la Caja Rural?

--Muchos momentos buenos. En mi relación con el personal, con los clientes... Pero ningún momento especial porque han sido muchos. Y momentos malos, también.

--Me llama la atención que usted no hable de grandes cifras, de índices macroeconómicos, sino de precios y números muy cercanos a la gente.

--Ni de sueldos. Yo solo he cobrado las dietas que se acordaban, como cualquier consejero.

--Pues ahora hay muchas cooperativas en las que lo primero que se hace es hablar de sueldos. Eso también ha cambiado, ¿no?

--Hace veintitantos o treintaitanto años pensábamos muy distinto. Me acuerdo de cuando hicimos la Cooperativa Algodonera. Nosotros íbamos a crear algo para defender el trabajo, para defendernos todos los agricultores, y no pensábamos en otra cosa en principio. Se trataba de defender el campo y no entendíamos otra forma de vida. Ahora se piensa de otra manera (ríe)... eso parece.