La viuda del hombre que murió apuñalado en Ciudad Jardín en febrero del 2006 no dudó ayer en señalar al gorrilla acusado de los hechos como el "asesino" de su marido, al tiempo que aseguró que las diferencias entre ambos se debían a que su pareja se negó a pagarle a G.A.V. por aparcar junto a la plaza de toros.

La joven, de 21 años, negó en la segunda sesión del juicio con tribunal popular que se sigue por este caso que las discusiones de su marido con el acusado se debieran a un asunto de drogas, como declaró este el día anterior, mientras que del otro imputado, A.T.M., dijo que estuvo en el lugar de los hechos y participó portando una navaja. Es más, llegó a asegurar que "estuvo allí con una navaja abierta y si no lo mataba este --dijo señalando a G.A.V.-- lo mataba él".

La declaración de la mujer comenzó con un duro enfrentamiento con el gorrilla en la sala de vistas. Cuando la joven relató que días antes al apuñalamiento su pareja y G. A. V. habían discutido por no pagarle por aparcar, el aparcacoches ilegal le dijo: "Tú no duermes tranquila", a lo que ella respondió mirándole a la cara: "El que no duermes eres tú, asesino, que eres un asesino".

Pero no fue la única vez que se encaró con el acusado. La viuda negó acto seguido que las disputas entre ambos se debieran a asuntos de drogas y mirándolo, desafiante, y señalándolo con el brazo y el dedo índice extendido, le espetó: "Eso es mentira. Y me parece de muy poca vergüenza que diga eso después de lo que nos ha hecho".

La joven relató que el día de la agresión mortal, mientras se subía al coche junto a su marido, este le contó que había vuelto a discutir con G.A.V. Ya dentro del automóvil, aparecieron los dos acusados junto a otras dos personas y, portando todos ellos navajas, rodearon el coche.

Siempre según su declaración, G.A.V. se colocó junto a la puerta del conductor, con el que comenzó a forcejear intentando abrirla mientras metía un "pincho" por la puerta cuando tenía ocasión. "Ahora qué, maricona, te vas a enterar", recordó la joven que gritó el acusado.

En un momento del forcejeo, mientras los otros lanzaban piedras al coche, salió a la calle el tío de la víctima, lo que distrajo al gorrilla y permitió al hombre salir del coche, en cuyo asiento trasero estaba ella con su hijo de nueve meses. "Pienso que en ese momento le dio la cuchillada", manifestó señalando a G.A.V.

Ella salió entonces tras su marido, que "no llevaba ningún arma en las manos", y enseguida lo vio retroceder y caer desplomado. G.A.V dijo "vámonos, que ya está todo hecho", según la viuda, que añadió que "no se fueron hasta que lo vieron desangrándose".

Del otro acusado por los hechos, la mujer señaló que se colocó junto a la puerta del copiloto y "que estuvo allí con una navaja abierta". La viuda, que reconoció que desde aquel día está en tratamiento psicológico y que teme por su vida, admitió que su pareja "tomaba un porro o dos y metadona", pero aseguró que no tenía problemas de drogas.