La Audiencia Provincial ha condenado a una mujer a siete años de prisión por tráfico de droga y ha absuelto a su vecina, una mujer de 72 años, también procesada por el mismo motivo. Sobre la primera de ellas pesaba una sentencia firme pero tenía suspendida la ejecución.

La sala da por probado que sobre ambas recaía la sospecha de la policía de que se dedicaban a la venta de cocaína en sus viviendas de la calle Sanchuelo. En el registro de casa de la condenada, efectuado en septiembre del 2007, se hallaron numerosas papelinas de droga, dinero en efectivo y los utensilios para pesar.

En la vivienda de la otra encausada se hallaron joyas escondidas en la cocina, si bien a la vista de los hechos no hay pruebas en su contra por tráfico de droga. Tampoco se le condena por receptación --acusación que lanzó el fiscal en su alegato final del juicio oral y que no figuraba en el escrito de conclusiones provisionales-- ya que no ha quedado probada la procedencia ilícita de las joyas.

Los magistrados consideran que esta procesada hubiera estado indefensa ante la acusación repentina de receptación.