Alas ocho de la mañana se inició el rosario que, organizado por la Agrupación de cofradías, llevó a la Virgen del Tránsito hasta la Catedral cordobesa. Un rosario que parece no cuajar, si se atiende a la escasa participación en el mismo, tanto de hermandades como de fieles. El cortejo fue presidido por la Agrupación de Cofradías encabezada por su presidente, Juan Villalba. En cuanto a la imagen, lució fuera de la urna donde pasea cada 15 de agosto. Para esta ocasión fue portada por sus hermanos sobre una sencilla parihuela. Alrededor de las 9.00, Pedro Soldado inició la eucaristía, tras la cual la comitiva tomó la calle Torrijos para volver a San Basilio.

Contrastando con la poca participación del rosario glorioso, sobre las diez de la mañana la plaza de Capuchinos se llenó de cantos marismeños y un alto número de fieles para rezar el rosario junto a una esplendorosa Virgen de la Paz. Mientras que la Paloma de Capuchinos recibía los cantos y pétalos de flores de las Madres Capuchinas, el grupo joven de la Santa Faz inició desde San Roque la procesión de la Pastora trinitaria. Ya, al mediodia y bajo un intenso sol, la Divina Pastora de la hermandad de la Vera Cruz recorrió el Campo de la Verdad. La imagen estrenó una nueva saya color rosa.

La jornada se cerró en la Compañía, ante el selecto besamanos de la Virgen del Desconsulelo.