La familia del diputado socialista Luis Dorado Luque, fusilado en la Guerra Civil en Córdoba y cuyos restos se buscan en el cementerio de la Salud de la capital cordobesa, se mostró ayer "satisfecha" con el auto del juez Baltasar Garzón para investigar las desapariciones durante la contienda. El nieto del fallecido, Antonio Gutiérrez Dorado, explicó que los trabajos para hallar los restos de su abuelo "marchan por buen camino" y antes de final de mes "tendremos los resultados del georrádar para encontrar la fosa común".

Asimismo, recordó que la iniciativa que llevan a cabo para encontrar a su familiar es "independiente" al auto de Garzón, ya que cuentan con una subvención del Ministerio de Presidencia "a raíz de la ley de Memoria Histórica", previa a la decisión judicial.

No obstante, consideró una "gran noticia" el auto de Garzón que les permitirá solventar "algunos obstáculos que nos hemos encontrado", a pesar de la colaboración y la negociación con el Ayuntamiento de Córdoba para iniciar los trabajos de detección de la fosa común donde cree que está enterrado su abuelo.

Gutiérrez afirmó que la familia está pendiente de recibir el auto de Garzón para "coordinar" los trabajos que se llevan a cabo y subrayó que con la decisión judicial cuentan con las "garantías" para lograr su objetivo de exhumación.