Las tareas previas a las obras de urbanización del entorno de la Puerta del Puente ya están en marcha. Ayer empezó a colocarse la valla que delimita el espacio en el que la unión temporal de empresas Acsa Obras e Infraestructuras Aconsa va a actuar y se hicieron las primeras mediciones con los penetrómetros para determinar las características geotécnicas del suelo.

La delegada provincial de Obras Públicas, Mar Giménez, explicaba ayer a este periódico que la primera labor que tiene encomendada la adjudicataria es localizar una muralla que, según las prospecciones geofísicas realizadas previamente, se encuentra en el subsuelo. De la ubicación de estos restos del pasado dependerá el punto exacto por el que se iniciarán las obras propiamente dichas. Los operarios de la empresa, que estuvieron ayer en la parte ajardinada de la Ribera que está a la altura de Santa Teresa de Jornet, tratan de buscar de esa forma el lugar más adecuado para instalar el pozo de ataque, espacio por el que se introducirá la maquinaria empleada para meter un colector de 230 metros de largo por 2,5 de diámetro sin necesidad de abrir zanjas a cielo abierto. Esta técnica de tubería hincada permitirá combinar estos trabajos con los estudios arqueológicos.

El personal que trabaja en la zona desde ayer seguirá en los próximos días testando el terreno. Además, a partir del lunes está previsto que el servicio de arqueología de la Gerencia de Urbanismo colabore también iniciando catas arqueológicas.

La aparición de restos del pasado entre Santa Teresa de Jornet y Caño Quebrado será un riesgo constante en esta obra, que durará casi dos años y recuperará la rasante original del entorno de la Puerta del Puente. Este monumento perderá su foso. Tras los trabajos, el tramo afectado se convertirá en una plataforma arbolada peatonal.