La vertiente política de la crisis económica --ya nadie habla de desaceleración-- vuelve a aterrizar en el Ayuntamiento en forma de fuego cruzado entre el gobierno y la oposición. El portavoz popular, José Antonio Nieto, exigió ayer contención económica y tributaria para no incrementar el desequilibrio de las arcas municipales e instó al equipo de gobierno a tomar medidas urgentes para frenar los efectos de la crisis. Por su parte, la alcaldesa, Rosa Aguilar, se zafó de las críticas, no sin cierta dosis de ironía, afirmando que "el instrumento para combatir una crisis económica mundial no está en los ayuntamientos". Aguilar reconoció, no obstante, que desde la capital cordobesa se puede aportar "un granito de arena" pero insistió en que las medidas solo pueden tomarlas los gobiernos autonómico y central.

Además, la regidora cordobesa afirmó que la solución tampoco está en el Pacto Local por el Empleo, al tiempo que aclaró que en él "se contemplan medidas para incentivar el empleo y fomentar el desarrollo empresarial" y añadió que, puesto que lo conforman también otras administraciones, deben ser ellas quien decidan si se reúnen o no.

En Córdoba, la crisis se ha sentido sobre todo en el sector de la construcción y su traducción se ha reflejado no solo en el aumento del paro, sino en el descenso de los tributos que el Ayuntamiento recauda en este área: por ejemplo, se ha ingresado solo el 15% de lo previsto en el Impuesto de Actividades Económicas o el 14% del impuesto sobre construcciones.

La receta del PP para frenar los efectos de la crisis pasa por rebajar las ordenanzas fiscales (el impuesto de construcciones, sobre todo); reducir el gasto del Consistorio y eliminar el desequilibrio presupuestario; iniciar un estudio para captar nuevas inversiones en la capital cordobesa o poner en valor suelo industrial, entre otras operaciones.

DESEQUILIBRIO Nieto afirmó ayer que el presupuesto municipal de este año ya ha acumulado un desequilibrio de 45,5 millones de euros, un dato que niega el grupo de Izquierda Unida, al afirmar que a 31 de mayo había un saldo positivo de 50 millones.