La la iglesia diocesana de Córdoba celebró ayer la festividad de San Pelagio y a la vez el 425 aniversario del seminario conciliar que lleva su nombre.

Con media hora de retraso sobre el horario previsto comenzó el primer acto del día, consistente en una erudita conferencia que, con el título La fundación del seminario conciliar de San Pelagio , ofreció el canónigo archivero, Manuel Nieto Cumplido, en la capilla del seminario. El acto estuvo presidido por el nuncio de su Santidad, Manuel Monteiro de Castro: el obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, y el rector del seminario, Antonio Prieto, encargado de abrir el acto. Nieto Cumplido desgranó minuciosamente los orígenes de la fundación del seminario, destacando la figura de su fundador, el obispo Antonio de Pazos.

Concluida la disertación, Nieto Cumplido manifestó a este periódico que "es bueno recordar los años de la fundación porque en muchas de las cosas que creemos como innovación en nuestro tiempo ya estaban establecidas en la misma fundación del seminario", señaló el canónigo.

Tras este acto, el público asistente, en su mayoría miembros del seminario, así como clero de la diócesis y trabajadores del Obispado, se dirigieron hasta la Catedral. Una vez allí, y ante el Cristo del Punto, tuvo lugar la solemne Eucaristía, presidida por el nuncio de su Santidad, Manuel Monteiro. Previamente Juan José Asenjo leyó una emotiva monición de entrada en la que tuvo presente a Antonio de Pazos, fundador del seminario, así como a todos los obispos, formadores y alumnos que han cuidado la institución que ayer celebraba su 425 aniversario. La ceremonia, muy solemne, estuvo amenizada musicalmente por el coro del seminario.

Por su parte, Monteiro destacó en su homilía la figura del niño mártir proponiéndolo como "símbolo de joven fuerte y de fe inquebrantable". La solemne Eucaristía concluyó con la lectura de la bendición apostólica que con motivo de la efemérides envió Benedicto XVI. Finalmente, el nuncio entregó al rector del seminario, Antonio Prieto, la medalla conmemorativa de los 25 años del episcopado de Juan Pablo II. La celebración eucarística contó con diversas autoridades, así como representación del Ayuntamiento de la ciudad. Ya por la tarde tuvo lugar la procesión de la reliquia de San Pelagio, conservada en el seminario conciliar, desde la Catedral hasta la parroquia de El Salvador y Santo Domingo de Silos (La Compañía).