Responsables políticos y técnicos de la Consejería de Obras Públicas de la Junta y reconocidos urbanistas participaron ayer en una jornada de estudio sobre las repercusiones en Córdoba del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), encuentro en el que se destacó tanto las oportunidades que el proyecto brinda a la provincia como, por el lado crítico, la necesidad de flexibilizar aspectos del denso documento.

Especialmente significativa fue la mesa redonda, en la que participaron entre otros el delegado de Obras Públicas en Córdoba, Francisco García, y el presidente en funciones de la Agrupación de Arquitectos Urbanistas de Córdoba, Juan Carlos Cobos. Precisamente, Cobos abogó en una ponencia previa por mecanismos para flexibilizar la aplicación del POTA en la provincia, con el objeto de responder con agilidad a situaciones cambiantes a lo largo de los ocho años de vigor del plan. También pudieron oírse opiniones como la de Andreas Hinderbrand, jefe del Servicio de Ordenación del Territorio de la Consejería, que resaltó las inversiones que pueden esperarse para la provincia de Córdoba gracias al papel que le da el POTA.