--Usted, que es médica de profesión, ¿qué diagnóstico haría de la situación de la mujer actual en Córdoba?--Creo que las mujeres de Córdoba, en los últimos diez años, han evolucionado muchísimo hacia la igualdad y son ahora mujeres muy participativas, con muchas ganas de intervenir en la vida laboral activa y también en el ámbito social y político.

--¿La liberación de la mujer ha sido un hecho o una leyenda?--Yo creo que ha existido desde el momento en que se ha dado una revolución sexual que ha permitido a las mujeres decidir sobre temas como la maternidad, el matrimonio, el divorcio, el aborto. Previamente existía una situación de imposición cultural y religiosa que ha dado paso a otra en la que ya se habla de maternidad responsable, de incorporación del hombre a estas labores. Otro paso importantísimo ha sido la incorporación masiva al trabajo en igualdad de derechos. Todas las chicas jóvenes se plantean hoy día su futuro profesional y nadie asume que se quedará en casa.

--¿Cree que esta liberación ha obligado a muchas a intentar ser supermujeres para además de trabajar poder ser madres?--Claro, por eso es tan importante la responsabilidad en la reproducción, porque cuando el cuidado de los hijos lo comparte con un compañero de vida la tarea es mucho más grata y llevadera. Hemos pasado un periodo, en el siglo XX, en el que se esperaba que fuéramos superwomen , pero ahora estamos eempezando a exigir que se comparta la responsabilidad de los hijos.

superwomen

--¿Son los hijos los grandes perjudicados en este proceso?--Si lo hacemos bien, pueden ser los grandes beneficiados porque están recuperando a sus padres, de los que muchos no han podido disfrutar en el pasado porque el padre no participaba activamente en la vida de sus hijos.--¿Estamos en plena guerra de sexos?--Sí, porque aunque yo tengo una visión muy positiva y conciliadora del tema, veo que sigue habiendo voces por ahí que fomentan el rechazo hacia las mujeres, contrarias a la igualdad, actitudes de revancha que pretenden que exista esa guerra de sexos porque no entienden que el objetivo del feminismo no es otro que conseguir la igualdad.

--¿Estamos en plena guerra de sexos?

--¿Se está consiguiendo que la educación deje de ser sexista?--La realidad es que los niños están recibiendo muchas imágenes estereotipadas a través de la publicidad, de los videojuegos, de internet, que siguen consolidando roles muy sexistas y que los adolescentes copian cuando tienen que reafirmar su personalidad y su sexualidad. Hay actitudes como eso de "esta chica es mía y hace lo que yo diga" que creíamos superadas y que se siguen dando en la actualidad. Estas referencias les llegan a ellos por una vía diferente, que no es la visión judeocristiana como en el pasado, sino la que transmiten los medios o la red.

--¿Le parece que la religión ha contribuido a la discriminación de las mujeres?--Las religiones, en general, han hecho mucho daño a la mujer. Siempre se ha impedido a las mujeres la posibilidad de releer la Biblia o el Corán porque se podía dar otra interpretación y conviene que sigamos siendo de una costilla de Adán o decir que Dios nos exige obediencia.

--¿Es cierto que las mujeres tienen preferencia a la hora de obtener la custodia de los hijos?--No es así. En este tema intento ser muy justa. Yo misma soy una mujer separada que siempre he llegado a acuerdos con mi pareja para tener una relación compartida que beneficie sobre todo a los hijos. Creo que son los jueces y las juezas quienes siempre piensan que son las mujeres las que mejor pueden cuidar a los hijos por una cuestión cultural. En mi opinión, habría que hablar mucho con las dos partes y ver a qué se comprometen cada una. Esto debe ir cambiando porque ellos están tan capacitados como nosotras para cuidar a los hijos. Antes se tenía muy en cuenta el rol de la madre cuidadora y ahora se analizan otros factores como la estabilidad económica, familiar y la opinión de los propios críos.

--¿Hay mujeres que utilizan los malos tratos como arma arrojadiza en contra de sus parejas?--No, esa idea viene de hombres que se sienten dolidos por su situación personal y que quieren airear su vida familiar e íntima como una revancha. Nosotras no hemos conocido hasta ahora ni un solo caso de denuncias falsas, falseamiento de datos, ni de chantaje a la Administración por parte de las mujeres en este sentido. Lo que sí ocurre es lo contrario, muchos casos de mujeres maltratadas que no denuncian y de los que nos enteramos cuando ya es demasiado tarde. Porque no es sólo el maltrato físico sino también el psicológico. Los malos tratos del alma son muy difíciles de demostrar.

--Hay hombres que dicen sentirse discriminados ante la ley.--Ha habido hace poco un caso de un hombre que se queja porque su mujer está recibiendo un curso de formación cuando, según él, nunca ha sido maltratada. Y yo me pregunto porqué ese hombre, en lugar de quejarse, no se alegra de que su ex mujer esté formándose, lo que te hace pensar que hay mucho de resentimiento en sus palabras.

--Sólo en Córdoba hay más de 1.200 mujeres con órdenes de alejamiento. A veces, da la sensación de que cada vez hay más casos de malos tratos...--Desde el año 2000, el número de casos ha descendido progresivamente. Lo que sí ha crecido es el número de denuncias porque se está recuperando la confianza en la justicia que antes no se tenía. Este año ha empezado muy virulento en España, ya van 17 muertes, pero también hay que valorar el porcentaje de mujeres que no mueren sino que siguen adelante con su vida.

--¿Denunciar el maltrato garantiza la protección?