Después de que el 17 de octubre comenzasen las obras de consolidación y se cerrase al paso peatonal del Puente Romano, y de que el 22 del pasado mes se publicase en el BOE la formalización del contrato de 6,62 millones a la UTE que restaurará durante dos años el histórico monumento, los andamios ya han comenzado a cubrir la bimilenaria pasarela, o más concretamente, una cuarta parte de ella, la más cercana a La Ribera. Según explicó recientemente el delegado de Obras Públicas, Francisco García, los andamios en sí mismos son una obra de ingeniería digna de admiración, ya que además de mirar por la seguridad (deben soportar fuertes corrientes de agua si llega el caso y otras condiciones extremas) están adaptados a las minuciosas operaciones que deben realizarse para actuar piedra por piedra casi al milímetro. Obras Públicas, además, prevé cubrir estos andamios con telas murales del artista Luis Gordillo, obras de arte que paliarán la pérdida de la estampa del Puente Viejo durante los trabajos.