Si se detectase sólo el uno por ciento del fraude de los conductores, las pólizas de automóviles llegarían a abaratarse cerca del 25 por ciento. Así lo señaló ayer el presidente de la Sociedad Española de Valoración del Daño Corporal, Eugenio Laborda, tras la inauguración del VIII Congreso Nacional de Valoración Médica del Daño Corporal , que se celebra en Córdoba hasta mañana sábado con la asistencia de alrededor de 250 profesionales y cincuenta ponentes.

Laborda explicó que el factor fundamental en el cálculo de la prima de un coche es la parte proporcional de las indemnizaciones que las compañías pagan. Dijo que en las subidas que se llevan a cabo, además de los gastos de gestión externa, una gran parte se debe a estas indemnizaciones que las compañías tienen que pagar, que se dividen por el número de coches asegurados.

Sin embargo, ni Laborda ni el presidente de la Asociación Andaluza de Valoración, Manuel Cañamares, pudieron concretar datos sobre los fraudes que podían cometerse en accidentes de tráfico, accidentes laborales o en accidentes en pólizas individuales, "por poner ejemplos de tres grandes bloques en los temas de indemnizaciones", aunque hay otros.

Entre los retos que se plantea el colectivo se encuentra explicar "cómo se interpreta la medicina al revés". Laborda señaló que la valoración del daño corporal busca explicar si lo que se plantea deriva o no de un accidente determinado, una actuación médica concreta, una medicación mal indicada o mal administrada, y qué consecuencias puede tener para la salud del paciente.

Además de la trascendencia que tendrá en cuanto a la incapacidad o la alteración de la capacidad laboral "y qué coste va a tener que afrontar el Sistema Nacional de Salud, una compañía de seguros o una póliza como consecuencia de las secuelas que al paciente le han quedado". Laborda resaltó la importancia que la valoración de daño corporal tiene para la economía de un país y recalcó que en otros países como Francia el experto está reconocido judicialmente.