El plan parcial del Parque Tecnológico Rabanales 21 dio ayer su primer paso con la aprobación inicial del proyecto. Es el primer paso de una larga carrera burocrática a la que se le está dando toda la agilidad posible para contar en Córdoba con nuevo suelo industrial y de empresas de I+D, recordó ayer el teniente de alcalde de Urbanismo, Andrés Ocaña. Incluso el PP ha reconocido esta rapidez, ya que junto al plan parcial se tramita a la vez una modificación del PGOU de la Ciudad Jardín de Levante (más de 300 hectáreas que engloban al propio Parque Tecnológico). De hecho, esta modificación del PGOU ya está a la espera del visto bueno de la Junta.

Sin embargo, el viceportavoz municipal del PP, Luis Martín Luna, puntualizó ayer que "ahora no sirven las carreras, se tenía que haber corrido antes", ya que el propio informe del servicio de planeamiento prevé que no se podrá edificar en Rabanales 21 hasta dentro de seis años y medio (dos años y medio de trámites y cuatro para urbanizar las 60 hectáreas, una superficie 1,5 veces la del Plan Renfe). "Lo dijimos en 1999, y así se recoge en el informe. Vamos a tener que pagar los cuatro años perdidos con la anterior Corporación", dijo Luis Martín advirtiendo que "Córdoba está perdiendo competitividad con otras ciudades porque no han gestionado suelo industrial. Se han ido y se seguirán marchando industrias", afirma.

Las previsiones de Ocaña, por su parte, no son tan pesimistas, ya que recuerda que el informe técnico refleja plazos tipo , que pueden adelantarse perfectamente, sobre todo en lo que respecta a la planificación y burocrática. Así, el próximo verano podría estar terminada toda la tramitación, que en teoría tarda dos años y medio. Los cuatro años de obras de urbanización también podrían reducirse, dependiendo del proyecto que se presente, dice Ocaña. Fuentes de Urbanismo, sin embargo, no prevén que los viales e infraestructuras necesarios antes de edificar puedan estar terminados en menos de dos años, por lo que hablaríamos de algo más de tres años de espera mínimos.