Córdoba se ha situado como la penúltima provincia andaluza por la superficie de cultivo destinada a la forestación, según los datos avanzados por la Consejería de Agricultura. Sólo Cádiz, con 2.881 hectáreas, ha recibido menos ayudas que Córdoba, donde los agricultores, con una superficie de 3.548 hectáreas reforestadas, han prestado poco interés a la línea sufragada con fondos de la Unión Europea. Por el contrario, Huelva (64.504), Almería (24.232) y Sevilla (20.785) han sido las provincias que han plantado más árboles leñosos en tierras agrarias. Con este plan los agricultores destinan parte de su superficie agrícola a la plantación de especies forestales para contrarrestar el efecto invernadero, para lo que reciben primas de mantenimiento (5 años) y de compensación de renta (20 años).

En Andalucía la superficie acogida a este programa asciende a 139.237 hectáreas, sembrándose a 41,7 millones de plantas (300 por hectárea de media).

La Junta de Andalucía considera que estos bosques permitirán obtener dehesas de unos 100 árboles por hectárea, de modo que en unos 20 años las plantaciones pueden haber acumulado unas 90.503 toneladas de carbono.

El plan de forestación pretende la plantación de especies arbóreas que tengan como fin principal la producción de madera a un plazo mayor de 18 años, además de otras que persiguen la restauración y creación de ecosistemas permanentes o especies de maderas valiosas o en peligro de extinción.