El próximo martes 13 de enero el juzgado de instrucción número 4 celebrará una juicio de faltas contra cinco artistas pertenecientes a la plataforma Cultura contra la guerra , que realizaron una pintada pacifista coincidiendo con los días en que se intensificaron en la capital cordobesa las protestas contra el conflicto bélico de Irak.

El hecho se desarrolló posteriormente a la muerte en abril del periodista cordobés Julio Anguita Parrado cuando se encontraba trabajando como reportero de guerra en Irak.

Fuentes jurídicas consultadas por este periódico indicaron que se acusa a estas personas de una falta de daños contra el patrimonio público durante el desarrollo de la actividad, falta que puede estar penada con arresto de uno a tres fines de semana.

CONSENTIMIENTO VERBAL Uno de los abogados de los artistas manifestó a este periódico que, aunque estos intelectuales, entre los que se encuentran profesores de Arte y artistas, no poseían ningún permiso por escrito, sí lo habían recibido de modo verbal y que incluso la Policía Local que presenció esta actividad creía que existía.

Este mismo letrado añadió que en un acto celebrado en el Gran Teatro se presentó la convocatoria, momento que se encuentra grabado por los medios de comunicación. Otras fuentes judiciales precisaron que una persona que presenció la pintada avisó a la Policía Nacional para comunicar que se estaba desarrollando este hecho y que este Cuerpo de Seguridad elaboró posteriormente un atestado policial.

La próxima celebración de este polémico juicio ha suscitado las críticas no sólo de esta plataforma sino del secretario provincial del PCA, José Manuel Mariscal, que mostró ayer su solidaridad con los miembros de Cultura contra la guerra por realizar una pintada contra la guerra de Irak y anunció que promoverá la recogida de autoinculpaciones ciudadanas en solidaridad con los acusados.

En un comunicado, José Manuel Mariscal dijo que "este es un capítulo más en la escalada represiva contra toto tipo de disidencia" y aseguró que "la movilización que se va a juzgar fue absolutamente pacífica y se ha demostrado que no provocó ningún daño al patrimonio de la ciudad, como no podía ser de otra forma".

ESPACIOS PUBLICOS En este sentido, añadió que "los espacios públicos están para que la ciudadanía los ocupe civilizadamente, pero se quiere perseguir a los ciudadanos que los ocuparon para denunciar que España se involucraba en una guerra de ocupación ilegal e ilegítima".