La brigada de la Policía Judicial del cuerpo de la Policía Nacional inició ayer la toma de declaraciones preliminares a empleados y ex empleados de UGT de Córdoba, con el fin de esclarecer una denuncia presentada en el año 1999 en Sevilla por un empleado de esta central sindical, que acabó en despido.

Según indicó ayer a CORDOBA Juan Manuel Ruiz Santiago, secretario provincial de la Federación de Servicios de UGT Córdoba, el único trabajador que ayer declaró lo hizo en calidad de testigo y sólo para constatar determinados aspectos de su situación laboral en el sindicato en 1999.

El grupo policial, especializado en delitos económicos y estafa, está interrogando aleatoriamente, según Ruiz Santiago, a trabajadores de diversas federaciones sindicales y de distintas provincias, para comprobar si el caso de presunta malversación o de situación contractual anómala denunciado por el ex empleado sevillano se ha dado en algún otro lugar. Para el secretario de la Federación de Servicios, esa circunstancia no se ha dado en Córdoba y asegura que no existe ninguna acusación contra nadie ni ningún delito de tipo penal, sino que se trata de un conflicto de carácter laboral y con origen en Sevilla, por lo que no se corresponde con ninguna otra investigación judicial abierta por la Audiencia Nacional.

Según ha podido saber Diario CORDOBA, las declaraciones de empleados del sindicato se prolongarán durante varios días.