Manuel Gala Velasco, jefe de servicio de Traumatología del hospital Reina Sofía, ha vinculado toda su carrera médica a Córdoba y desde que se encontraba estudiando vio claro que se quería especializar en esta materia. En 1959 empezó a trabajar en la residencia Teniente Coronel Noreña y en 1974 sacó la plaza de jefe de servicio del que después sería hospital Reina Sofía. Con motivo de su jubilación del centro hospitalario cordobés y coincidiendo con la celebración del XXXIII Congreso de la Sociedad Andaluza de Traumatología y Ortopedia, actividad inaugurada ayer en la ciudad, sus compañeros le rendirán un merecido homenaje.

¿Ha habido muchos cambios en la traumatología durante su larga etapa de jefatura de servicio en Reina Sofía?

--La artroplastias, que supone la implantación de prótesis de rodilla o cadera principalmente, se han modernizado y ampliado extraordinariamente y están logrando que crezcan las expectativas de vida en los pacientes. Con el paso de los años las prótesis se han ido perfeccionando, ya que las anteriores se desgastaban mucho y ocasionaban un problema muy grave ya que tenían que recambiarse con mucha frecuencia y obligaban al paciente a muchas operaciones. Precisamente, en el congreso que acoge Córdoba estos días, se va a abordar el recambio de prótesis de rodilla.

¿Cómo se inició en la especialidad de la traumatología?

--Aprendí del doctor Calzadilla en el hospital San Juan de Dios. Trabajando con él me fui entusiasmando. Después, durante 15 años, de 1977 a 1993 fui director médico de este hospital. Es un centro hospitalario específicamente dirigido a la cirugía del aparato locomotor.

¿Qué avances fundamentales se tienen que producir en la traumatología?

--El objetivo fundamental es que se siga avanzando en que las prótesis tengan una mayor duración para que no haga falta que se tengan que efectuar nuevas operaciones a los pacientes. Además, se debería mejorar en la microcirugía de los nervios periféricos.

¿Su servicio es de los que tienen más demanda?

--Lo normal es que los problemas traumatológicos surjan con la edad y cada vez hay más mayores, aunque hay personas de 30 o 40 años, con hepatopatías o que son han sufrido un trasplante, a las que les puede surgir una necrosis en la cabeza del fémur y necesitan una prótesis de cadera. Al año Reina Sofía implanta unas 500 prótesis de rodilla, seguida de las de cadera, en menor número.

¿Seguirá ejerciendo la medicina fuera del hospital?

--Sí, porque aunque ha llegado la hora de mi jubilación al cumplir 70 años me encuentro con fuerza para ejercer en mi consulta privada.

¿Qué le parece el homenaje que le va a tributar la Sociedad Andaluza de Traumatología y Ortopedia?

--Esperaba que los compañeros de mi servicio tendrían la deferencia de hacerme un homenaje y la sociedad también ha tenido el detalle, teniendo en cuenta que fui su presidente.

¿Qué le diría a su sucesor?

--Que trate de cohesionar el servicio de Traumatología y que los médicos se lleven bien unos con otros, ya que el nuestro está compuesto por 3 jefes de sección y 21 médicos adjuntos y hay que evitar que cada uno tire para lo suyo. Le aconsejaría que tratara de aglutinar el trabajo técnico y mantener la unidad del servicio.