Voy a ver cómo está mi compañero; ¿necesitas algo, cariño?; quédate quieto y tranquilo para que se te pase el dolor de cabeza; ¿quieres decirme lo que te pasa?". Estas y otras expresiones que, a simple vista, dirige cualquier persona a alguno de sus seres queridos, no han de servir exclusivamente para el trato entre humanos, puesto que los animales también necesitan de una amplia serie de cuidados y de una atencion similar --aunque cada uno emplee el lenguaje que considere oportuno-- a la que nos profesamos los de nuestra especie.

Concepciones como la citada en esas últimas líneas así como otras relacionadas con el conocimiento y tratamiento de los mamíferos, aves o anfibios, entre otros, son las que se han encargado de consolidar las alrededor de 30 personas, entre ponentes e integrantes de diferentes mesas redondas, que han participado en el II Curso sobre Bienestar Animal que se ha desarrollado en Córdoba entre el 13 y el 16 de febrero.

El salón de actos del Palacio de la Merced se convirtió durante estos días en un núcleo y referente nacional de expertos y amantes de los animales que se encargaron de dejar claro que la comodidad y el buen estado físico y psicológico, entre otras, no son características atribuibles únicamente al ser humano.

Francisca Castro, doctora en Ciencias, ha coordinado este acontecimiento y ha destacado la "importancia" de que Córdoba acoja un curso de esta índole al que han asistido unas 100 personas interesadas en resolver dudas, adquirir información o formarse en alguna de las áreas que ha abordado el congreso: experimentación, producción, compañía y zoológicos.

"Se trata de uno de los pocos acontecimientos de este tipo que se celebran en toda España pese a la importancia de ahondar en esta materia", apunta una de las directoras académicas del curso, Rosario Moyano.

INTERCAMBIAR EXPERIENCIAS

Lejos de la poca utilidad que los desconocedores de esta disciplina pueden atribuir a estas jornadas de trabajo, el curso sobre bienestar animal, organizado por el departamento de Zoología de la UCO y la delegación de Investigación y Desarrollo Agrícola y Ganadero de la Diputación, ha confirmado el carácter de ciencia --una ciencia de muchos cuidados-- que se atribuye al bienestar animal y ha dado un paso más para que esta disciplina, relativamente reciente, acabe siendo valorada en su justa medida, en especial, por el bien de su objeto de estudio, los animales. En este sentido, doctores, veterinarios, científicos, biólogos y, sobre todo, estudiantes ávidos de conocer anécdotas y pequeños detalles que no se aprenden en los libros, intercambiaron dudas, ideas y experiencias para mejorar la calidad de vida de los animales.

Así, se aprovechó la ocasión para que, incluso los expertos, conocieran nuevas fuentes o lugares donde acudir para saber más de su ámbito de estudio o que los tests y análisis se realicen en varias cepas de cada especie animal para minimizar los errores. En definitiva, como aseguró Pilar Recuerda, profesora de Zoología y directora académica del curso, estas iniciativas son posibles gracias a la cada vez mayor preocupación de la gente por el buen estado de los animales. Y, suscribiendo, al igual que los responsables del curso, las palabras de Gandhi: "La grandeza de una nación y su pogreso moral pueden medirse por el trato que reciben sus animales".