La larga y profunda relación de amistad y cariño mutuo que mantuvieron los poetas cordobeses Vicente Núñez y Pablo García Baena queda atestiguada con la edición de una selección de cartas manuscritas y hasta ahora inéditas que dirigió el primero al segundo.

Son una decena de cartas, de las que antes solo se había publicado una, las recogidas en el libro Unos guantes de sencilla emoción, publicado por el editor malagueño Rafael Inglada en su colección Arroyo de la Manía, con una tirada de solo cincuenta ejemplares que hace de cada uno de ellos una pieza para coleccionistas y bibliófilos.

Escritas entre julio de 1955 y mayo de 1958, durante la estancia en Málaga de Vicente Núñez, nacido en Aguilar de la Frontera (Córdoba), revelan el «cariño tremendo» que se profesaban ambos, ha señalado Inglada.

«En ese momento se acababan de conocer y fue una amistad muy perdurable, hasta que murió Vicente. Cuando Pablo vivía en Málaga e iba a Córdoba, siempre hacía una parada en Aguilar para ver a Vicente», explica el editor.

Se trata de «pequeños relatos poéticos y pequeñas narraciones en las que Vicente Núñez, vinculado al grupo Caracola, cuenta sus vivencias en Málaga», después de que ambos se hubieran conocido personalmente en el Congreso de Poesía celebrado en Santiago de Compostela en 1954.

Núñez no necesita grandes acontecimientos ni viajes exóticos para relatarlos en estas cartas, y es capaz de convertir cualquier vivencia cotidiana en un texto de alto contenido poético.

«En un puesto de fruta en que había además chacinas y al que se entraba bajando dos o tres peldaños compramos una enorme manzana que pesó doscientos treinta gramos y costó 4,80 pesetas, y nos la comimos a bocados por la calle, turnándonosla, arrojando los pedazos de cáscara, dura y con una propiedad enteriza demasiado resistente a la masticación», escribió Núñez en una de esas cartas.

«Vicente era un poeta excelente, como Pablo. No son unas cartas normales, porque en ellas hay un sentido estrictamente literario», resalta Inglada.

Estas cartas manuscritas han sido rescatadas de los fondos de García Baena que se conservan en la Biblioteca de Andalucía en Granada, según el editor, que ha publicado este libro con la colaboración de la Fundación Vicente Núñez y ha agradecido su ayuda a los herederos de ambos poetas.

Ha seleccionado estas cartas «por su calidad poética, pero también porque todas fueron escritas desde Málaga y ocupan un espacio muy concreto en la cronología de Vicente», además de ofrecer una detallada descripción de esta ciudad en los años 50.

«Salimos a una hora conveniente, encontrándonos la Alameda con su luz verde de viejo verano socarrón y ausente. El tráfico derivado de la calle Córdoba y el otro ascendente y derivativo, camino de la Costa del Sol», relató en otra carta el poeta cordobés.

«Este libro es sobre todo una manera de homenajear a Pablo García Baena en el centenario de su nacimiento», que se celebra el próximo junio, ha recordado Inglada.