El licenciado en Física, profesor y autor del libro La conspiración lunar: ¡vaya timo!, Eugenio M. Fernández Aguilar, participó en una tertulia titulada La conspiración lunar y otras supercherías pseudocientíficas, celebrada en el Jardín Botánico de Córdoba, dentro de los actos de la Semana de la Ciencia en Andalucía' 09. En ella misma habló del pensamiento crítico, de ciencia y de pseudociencia.

La finalidad de esta actividad fue "dar una herramienta a los asistentes para luchar contra los timos". Algunos de ellos son los que prometen que adivinan el futuro, los rituales mágicos, el premio que te toca pero tienes que ir a un hotel a recogerlo (donde te venden una vajilla o tienes que quedarte a comer), etc. Para estos engaños, hay que estar preparados, de modo que nunca cojan por sorpresa, destacó Fernández en Córdoba.

Uno de los aspectos estrella tratados por el físico fue la teoría sobre la luna. El aterrizaje del hombre en ella, el 20 de julio del 1969, fue un acontecimiento histórico. Actualmente, hay personas que no dudan de la veracidad de la situación y no la cuestionan. Sin embargo, hay gente que defiende la tesis de que aquel hecho fue un montaje.

Se podría decir que Fernández es de los que comparten la cita de Asimov, "la tontería siempre se cree más facilmente que lo que tiene sentido", puesto que para el investigador las creencias de que el episodio lunar fue una farsa no tienen razón de ser. "La primera pregunta que haría a los incrédulos es por qué lo piensan". Así, uno de los aspectos más controvertidos es que la bandera ondeaba, y en el satélite de la Tierra no hay atmósfera, por lo cual es imposible dicha situación. Queda desmontado, según Fernández, porque se puede observar en las fotografías que hay "un palo sobre el que se apoya la bandera para que no se caiga la tela", y se puede ver "claramente", sostiene.

Por tanto, la escena de Armstrong en el espacio fue una realidad, lo que ocurre es que hay errores en la interpretación de la foto, insiste Fernández.

Otras leyendas tratadas en la tertulia fueron la de la existencia de la telepatía (transferencia de pensamientos a través de la mente), no aceptada por la mayoría de la comunidad científica; o la afirmación de que los teléfonos móviles tienen efectos perjudiciales para la salud. Son habituales los comentarios de personas que piensan que los terminales pueden afectar a los ojos, a los marcapasos, o a la calidad del semen. Pero, para el investigador, estas ideas no tienen fundamento y no poseen una base científica que las sustente.

Fernández también denuncia estas situaciones y ciertos comportamientos pseudocientíficos en Ciencia en el 21, su blog o bitácora personal en Internet. En él recoge curiosidades científicas, historias y filosofía de la ciencia y, en ocasiones, da una mirada critico-humorística de ésta, así como de la vida.