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medio ambiente | cambio climático

Los taxistas se pasan al ‘verde’

La flota de taxis de Córdoba alcanzará en breve los dos tercios de vehículos híbridos, eléctricos o de GLP, menos contaminantes

Más sostenible | Un taxi cordobés repostando gas licuado derivado del petróleo (GLP). ÓSCAR BARRIONUEVO

El tránsito hacia la llamada electrificación del taxi se está viviendo en todas las ciudades de España, al amparo de la apuesta por la sostenibilidad y de las políticas de mitigación del cambio climático de las administraciones y de este particular sector del transporte de viajeros.

En el caso de Córdoba, la flota de taxis, compuesta actualmente por 509 vehículos, alcanzará en breve los dos tercios de coches que utilizan gas licuado del petróleo (GLP), son híbridos, trifuel -compaginan gasolina con batería eléctrica y GLP- o 100% eléctricos, aunque en este último caso aún son una minoría.

Así lo señala el presidente de la Asociación Provincial de Autónomos del Taxi de Córdoba (Autacor), Miguel Rano, que resalta la revolución verde que ha registrado el sector del taxi cordobés durante poco más de la última década, desde que hace 12 años comenzara a circular por las calles de Córdoba el primer taxi de GLP traído por un profesional del sector del extranjero, y hace 8 años llegaran los primeros híbridos. «Sin embargo, ha sido en los últimos años cuando se ha incrementado la apuesta por la sostenibilidad de los taxistas cordobeses», afirma Miguel Ruano. Sostenibilidad en un doble sentido: tanto medioambiental, pues estos taxis contaminan menos, como económica, «donde actualmente la situación internacional que está provocando un aumento del precio de los combustibles está incentivando aún más este cambio».

Un cambio que se está registrando sobre todo en el uso del GLP -compatible en los modelos de gasolina-, ya que actualmente hay 120 taxis cordobeses que lo utilizan y otros 35 se sumarán en breve, según los datos de esta asociación, gracias también a una línea de ayudas puesta en marcha por el Ayuntamiento de Córdoba dirigidas al sector del taxi para la adaptación a GLP de coches con motores de gasolina. Un total de 155 taxis de GLP que circularán por Córdoba a finales de año, y que representarán el 30% de la flota.

No en vano, el GLP es el carburante alternativo más utilizado a nivel mundial, según los expertos, que señalan que comparado con otros combustibles, produce considerablemente menos emisiones contaminantes. Frente a la gasolina, expulsa hasta un 68% menos de emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), y un 15% menos de dióxido de carbono (CO2); mientras que en comparación con el diésel, reduce las emisiones de NOx en un 96% y de CO2 en un 99%, según estimaciones de una conocida multinacional energética.

El incremento del parque de taxis de Córdoba que utilizan el gas licuado ha llevado a Autacor a la construcción de un segundo punto de suministro de GLP en su sede, situada en el polígono de El Granadal, que en breve se pondrá en marcha.

Gas licuado. | Miguel Ruano indica que Autacor abrirá en breve un segundo punto de suministro de GLP. ÓSCAR BARRIONUEVO

En Córdoba, existen tan solo otros tres o cuatro puntos de repostaje de GLP en gasolineras o privados, aunque lógicamente casi todos los taxistas acuden al punto de esta asociación porque ofrece un precio más barato al no tener un margen comercial. 

«Algunos de estos taxis cuentan también con motor de gasolina o motor de gasolina y baterías eléctricas, siendo la opción de vehículo híbrido que se está demostrando más rentable y sostenible para el sector del taxi», indica Miguel Ruano.

La citada sostenibilidad también pasa por un menor paso por el taller, ya que, como señala el presidente de Autacor, «los taxistas son poco dados a experimentos, y miramos mucho que el coche no dé problemas, y el GLP no los da».

A estos taxis se le suman otros 200 vehículos híbridos o 100% eléctricos, con lo que la flota alcanza los citados dos tercios con motores más verdes. En realidad, mayoritariamente híbridos, ya que tan solo tres coches 100% eléctricos se sumaron al sector del taxi el pasado año, y otros tres lo han hecho este año.

La escasa presencia de estos últimos modelos se debe, sobre todo, a la ausencia de puntos de carga rápida. En este sentido, la mayoría de puntos existentes en la capital necesitan unas 8 horas para realizar una carga completa, «frente a los 25 minutos que puede tardar un punto de carga rápida para cargar más del 80% de la batería del coche», apunta Miguel Ruano.

Al igual que ocurre con los dos puntos de repostaje de GLP en la sede de Autacor, esta asociación ha estudiado poner un punto de carga rápida para coches eléctricos, pero el elevado coste hace que sea imposible, de momento, para dar servicio a tan solo seis coches. Quizá en un futuro, con más taxis y coches eléctricos en Córdoba, la existencia de este tipo de puntos rápidos sea una realidad. 

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