Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Gana 742 millones y pierde las claves para cobrarlos: "No voy a abandonar la lucha"

Ha intentado recuperarlas por tierra mar y aire, pero no hay manera

Imagen de archivo

Imagen de archivo

En el mundo digital actual donde prácticamente todo se gestiona desde dispositivos electrónicos, la ciberseguridad no se limita a protegernos de hackers o fraudes. También tiene que ver con nosotros mismos, con nuestros errores, olvidos y descuidos. Y es que vivimos rodeados de contraseñas, claves, accesos y códigos que muchas veces no sabemos cómo gestionar pero un simple error de organización te hiciera perder una fortuna.

Este no es un escenario hipotético: le ocurrió realmente a James Howells, un ingeniero informático de Newport en Gales del Sur. Su historia se ha convertido en uno de los casos más impactantes relacionados con criptomonedas: tras haber acumulado 8.000 Bitcoins en 2010 perdió el acceso a ellos por haber tirado el disco duro donde estaban guardadas las claves privadas.

Aquel error cometido en 2013 durante una limpieza rutinaria de su oficina, parecía entonces un simple accidente. En ese momento el valor de los Bitcoin que perdió rondaba los 8 millones de dólares lo que fue una pérdida grave pero aún asumible que se fue problematizando con el tiempo.

Tras perder las claves, la criptomoneda siguió con su ascenso meteórico durante la siguiente década y con ella el drama de Howells: hoy en día, esos 8.000 Bitcoins equivalen a 742 millones de euros. Pero el acceso a ellos sigue sepultado en algún lugar del vertedero municipal de Newport, donde aquel disco duro fue a parar por error.

Desde entonces Howells se embarcó en una odisea que duró más de 12 años y en la quw no escatimó esfuerzos: propuso utilizar drones con inteligencia artificial, robots especializados y métodos de excavación ecológicos para localizar el dispositivo sin dañar el entorno. Incluso se ofreció compartir parte del botín con la ciudad si le permitían iniciar la búsqueda.

Sin embargo sus planes se toparon con un muro: las autoridades locales rechazaron la propuesta, alegando riesgos para el medioambiente y la salud pública, como la posible liberación de gases tóxicos o contaminación del agua.

Como si no fuera suficiente con la montaña de basura, Howells tuvo que enfrentarse también a la burocracia legal. En 2024 un juez británico cerraba definitivamente el caso, afirmando que la búsqueda “no tenía ninguna perspectiva realista de éxito”. Según la Ley de Residuos de 1974 del Reino Unido todo lo que se tira a un vertedero pasa a ser propiedad del municipio.

Lejos de quedarse en la anécdota, este caso será llevado a la pantalla. Según ha confirmado la BBC, una productora de Los Ángeles ha comprado los derechos de su historia y está preparando una docuserie titulada "El Bitcoin enterrado: La verdadera búsqueda del tesoro de James Howells" con estreno previsto para finales de 2025.

Howells ha declarado que esta es su oportunidad para mostrar todo el trabajo que puso durante estos años y compartir su experiencia con el mundo. “No voy a abandonar la lucha”, ha afirmado, a pesar de que todo indica que el final ya está escrito.

Tracking Pixel Contents