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Actualidad blanquiverde

El nuevo Córdoba CF ya enseña sus cartas: lo que funciona y lo que quiere mejorar para dar guerra en Segunda

Los de Iván Ania dieron un golpe sobre la mesa ante el Girona en El Arcángel, apoyados en la solidez defensiva y la eficacia de la primera mitad. Las poterías a cero, todavía un debe

El once inicial del Córdoba CF en su duelo ante el Girona en El Arcángel, con el cordobesismo de fondo.

El once inicial del Córdoba CF en su duelo ante el Girona en El Arcángel, con el cordobesismo de fondo. / A.J. GONZÁLEZ

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Miguel Heredia

Miguel Heredia

Córdoba

Dos jornadas han bastado para que el nuevo Córdoba CF empiece a dibujar con bastante nitidez qué quiere ser en esta LaLiga Hypermotion 2026-2027. El estreno en Burgos (3-2) dejó la versión más vulnerable; el reencuentro con El Arcángel, ante un Girona (2-1) cargado de argumentos, mostró la otra cara: un bloque capaz de cerrar filas, golpear con gran eficacia y competir de tú a tú con uno de los transtatlánticos de la categoría. Entre una y otra cita hay una conclusión que se repite desde el verano: si los blanquiverdes consiguen añadir contundencia y regularidad al asunto, tienen argumentos para dar guerra.

Frente al conjunto gerundense, de hecho, aparecieron las dos versiones. En la primera mitad, los de Iván Ania fueron casi quirúrgicos: firmeza en clave defensiva, precisión cuando tocaba atacar y contundencia en las dos áreas -una de las obsesiones del asturiano-, hasta el punto de desarbolar del todo a los rojiblancos. Tras el descanso, o algo avanzada la segunda mitad, la película cambió. El cuadro departamental perdió parte de ese control, dispuso de ocasiones para sentenciar que no terminó de aprovechar y acabó concediendo, ya en el tramo final, una acción individual de enorme calidad de Asprilla.

El gol privó a los blanquiverdes de la portería a cero y convirtió los últimos minutos en un teórico ejercicio de resistencia -tampoco se sufrió en exceso-, aunque el equipo de Quique Álvarez, sea dicho, apenas había conseguido asomarse con verdadero peligro a la meta de Iker Álvarez a lo largo de todo el pleito.

En esencia, tres puntos de enorme valor, pero también una nueva colección de apuntes para la libreta. Entre ellos, lo que hace falta potenciar y lo que hay que mantener.

La medular y los costados, puro fuego

Eso sí, si hay un denominador común en los primeros capítulos, ese está en la medular y los costados. Ahí se concentran buena parte de las mejores noticias de este Córdoba CF.

La sala de máquinas, con el trivote formado por Isma Ruiz, Youssouf Diarra y Eder García, está funcionando a un nivel especialmente alto. La sociedad entre Isma y Diarra parece haberse olvidado de que está en 2026 y no en aquella mágica 2023-2024, mientras que la incorporación de Eder aporta otro registro: equilibrio, recorrido y también capacidad para llegar al área. No por nada, desde el arranque del verano hasta ahora, la medular se ha convertido en una de las parcelas más fiables del renovado proyecto de Ania.

Precisamente por eso, una de las tareas más delicadas pasa ahora por mantener esa sociedad, que si tiene continuidad en la misma línea apunta a ser fundamental.

Carracedo agradece los aplausos al cordobesismo en su sustitución ante el Girona.

Carracedo agradece los aplausos al cordobesismo en su sustitución ante el Girona. / A.J. GONZÁLEZ

En los costados también hay pólvora. No sorprende a nadie que, Carracedo, cuando alcanza su mejor versión, es un problema serio para cualquier zaga. Lo comprobó Arnau Martínez, futbolista que hace apenas dos años era titular en Champions ante rivales como PSG, Liverpool o Arsenal y que ahora aparece en el radar del Valencia. En El Arcángel, seguir el ritmo del extremo blanquiverde se convirtió en una tarea de máxima exigencia. De hecho, de una de sus arrancadas nació el 2-0, después de que volviera a ganar metros por fuera para terminar habilitando a Diego Bri en boca de gol.

El alicantino, mientras tanto, ofreció la réplica desde el otro costado. Diego Bri aporta un perfil diferente -más físico, vertical e insistente-, pero con una capacidad similar para castigar al lateral de turno. También lo sufrió Àlex Moreno, otro futbolista de primer nivel que se encuentra en la rampa de salida y que no hace tanto ejercía como titular en equipos como el Real Betis o el Aston Villa. «Individualmente, cómo no voy a estar contento», reconocía el propio banda después del encuentro, del que salió con diana y asistencia en el bolsillo.

El asunto en la delantera

La punta de lanza, en cambio, todavía guarda alguna incógnita. La irrupción de Víctor Sánchez ha sido uno de los grandes soplos de aire fresco para una posición que generó debate durante buena parte del verano. Su lesión, sin embargo, obliga ahora a buscar alternativas a corto plazo y abre la puerta a que otras piezas asuman un protagonismo que todavía no han tenido.

Ahí aparecen Enol Rodríguez, que arrancó en banda en El Plantío y apenas tuvo presencia ante el Girona; Diego Percan, que parece partir como segunda opción en los planes de Ania por detrás del punta sevillano; o un Ibai Sanz todavía inédito, que además apenas actuó como referencia ofensiva durante la puesta a punto.

La recta final del mercado tendrá también algo que decir en este frente. La llegada de Sánchez parece haber resuelto, al menos de inicio, la incógnita sobre el delantero titular, pero el fondo de armario todavía deja preguntas. Es pronto, no obstante, para sacar conclusiones definitivas sobre una parcela que necesita más partidos y minutos, aunque también parece evidente que hay margen para ganar eficacia.

Percan pugna por el esférico durante la segunda mitad del duelo ante el Girona.

Percan pugna por el esférico durante la segunda mitad del duelo ante el Girona. / A.J. GONZÁLEZ

Las porterías a cero

«Tenemos que sacar una lectura clara que es que no puedes conceder absolutamente nada. Y encajar tres goles fuera de casa es muy difícil poder puntuar, porque no tenemos capacidad para hacer cuatro goles o tres goles. Tenemos que dejar la portería a cero», reclamaba Iván Ania después del tropiezo en Burgos.

La respuesta ante el Girona fue inmediata. El Córdoba CF mejoró notablemente sus prestaciones defensivas, con la entrada de Álex Martín en lugar de Juan Gutiérrez para acompañar a Rubén Alves en el eje. Durante buena parte del encuentro, los blanquiverdes limitaron al conjunto gerundense hasta convertir en casi anecdótica su presencia cerca del área de Iker Álvarez.

Solo una genialidad de Asprilla consiguió romper esa resistencia. Pero precisamente ese tanto volvió a dejar sin tachar una de las grandes asignaturas pendientes de los últimos tiempos y, por extensión, de toda la etapa de Ania: las porterías a cero.

Porque los de El Arcángel saben que echar el candado será una de las claves para que el curso pueda terminar donde pretende. Y no parece sencillo igualar, al menos sobre el papel, la producción ofensiva del pasado ejercicio, con las 14 dianas de Adrián Fuentes, ahora en el Mallorca; las nueve de Jacobo González, en el Oviedo; o las cinco que aportó Sergi Guardiola, ya retirado. Por eso, cada gol blanquiverde deberá cotizar más alto.

Rubén Alves pugna con el meta gerundense, Gazzaniga, en una acción a balón parado.

Rubén Alves pugna con el meta gerundense, Gazzaniga, en una acción a balón parado. / A.J. GONZÁLEZ

Sin embargo, si consigue afinar esa maquinaria -sostener la fortaleza de su medular, mantener el desequilibrio por fuera, encontrar más soluciones arriba y, sobre todo, elevar su contundencia abajo-, el nuevo proyecto califal ya ha demostrado que tiene material para que la 2026-2027 no se quede solo en trámite.

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