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Actualidad blanquiverde

El legado de Córdoba en los Mundiales: leyendas del fútbol, grandes técnicos y un narrador mítico

El ADN de Córdoba en los Campeonatos del Mundo apenas ha dejado huellas, pero sí mucha voz, la de Matías Prats. Sólo un seleccionador, José Villalonga, y un jugador, Miguel Reina, han abanderado al fútbol cordobés en una cita para los elegidos. Al contrario, fueron muchos de esos elegidos los que escribieron en Córdoba episodios de sus trayectorias

Debut internacional de Miguel Reina en La Línea en un duelo frente a Finlandia.

Debut internacional de Miguel Reina en La Línea en un duelo frente a Finlandia. / RFEF

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Rafael Aranda

Rafael Aranda

Córdoba

La aportación de Córdoba a la historia de los mundiales arranca con una voz, la de Matías Prats Cañete, sin duda, uno de los periodistas y locutores de radio y televisión más importantes e icónicos del siglo XX en España. Nacido en Villa del Río, su inconfundible voz y maestría para contarnos lo que sólo veían sus privilegiados ojos parapetados siempre de unas gafas oscuras, debido a una fotofobia crónica severa provocada por el impacto de una bala durante la Guerra Civil española, forma parte de la memoria colectiva del país. Prats era la voz del NODO, fue pionero en la narración deportiva y todo un referente como gran cronista de corrida de toros.

Cuando se disputó el Mundial de Brasil 1950, el del célebre ‘maracanazo’, no existía aún la televisión. Los partidos de la selección española en la cita brasileña llegaban a España a través de la prensa y, sobre todo, por la radio. Y el locutor que retransmitía los partidos era Matías Prats. Lo hacía con una fluidez y una terminología siempre precisa que son piezas para conservar en las fonotecas. La épica y la lírica se conjugaban en sus narraciones. Escuchar a Prats cantar ¡gol! emocionaba. Hubo uno que puso el vello de punta a los españoles. El 2 de julio de 1950, en el estadio Maracaná, dejó uno de los momentos más fascinantes en la historia de la radio. Telmo Zarra (“Farra” en la manera de pronunciar las ‘z’ del locutor villarrense como truco fonético para disimular su acento cordobés) marcó el tanto de la victoria de España sobre los inventores del fútbol, Inglaterra. Matías Prats nos lo narró así: “...Llega el balón a Gabriel Alonso, que pasa adelantado y cruzado a Gaínza, que, de cabeza, cede a Zarra y... ¡Goooool de España! ¡Goooool de España! ¡Zarra ha metido el balón en la red inglesa! ¡Un gol maravilloso, producto de una jugada rápida con profundidad que comenzó en la propia defensa!". Durante décadas se creyó que Prats bautizó ese día a Zarra como "la mejor cabeza de Europa después de Churchill". No fue así. La frase la acuñó un corresponsal extranjero. La narración tuvo que ser regrabada. Debido a fallos técnicos en las líneas trasatlánticas con Brasil, el momento del gol llegó con interferencias y cortes. Así que, para que el archivo histórico quedara impecable, Matías Prats tuvo que repetir y regrabar su propia locución en un estudio sin perder la misma emoción.

Un seleccionador y un portero: Villalonga y Reina

Los únicos nombres propios del fútbol cordobés en la fase final de un Mundial coinciden en un país y una fecha: Inglaterra 1966. Allí, el seleccionador José Villalonga, originario del barrio de Santa Marina, llevó entre los convocados al mítico guardameta Miguel Reina. Villalonga, de un paisanaje desconocido para muchos cordobeses, creció muy cerca de la emblemática Cerca de Lagartijo. Este militar y profesor de Educación Física, fue campeón de Europa con el Real Madrid y conquistó para España su primera Eurocopa de naciones. Reina había jugado dos partidos de clasificación para un Mundial. A la sombra del mítico ‘Chopo’, José Ángel Iríbar, sólo defendió la portería nacional en 5 partidos oficiales completos, dos de ellos correspondieron a fases clasificatorias mundialistas y ninguno, curiosamente, para el de Inglaterra. También estuvo en la fase de clasificación para el Mundial de México 1970. Debutó de forma oficial con la selección absoluta el 15 de octubre de 1969 frente a Finlandia en La Línea de la Concepción. España se impuso con una contundente victoria por 6-0. De nuevo jugó un partido de clasificación para un Mundial, el de Alemania 1974. Fue el 2 de mayo de 1973 contra los Países Bajos (Holanda) en Ámsterdam, donde España cayó derrotada por 3-2. Reina protagonizó un curioso autogol en una confusa acción con el zaragocista José Luis Violeta ante la presión de Johan Cruyff. En el Mundial de Inglaterra, al que fue Reina con sólo 20 años, permaneció todo el torneo en el banquillo como suplente de Iríbar.

Villalonga, en el centro con corbata, tras lograr España su primer Europeo de selecciones, en 1964.

Villalonga, en el centro con corbata, tras lograr España su primer Europeo de selecciones, en 1964. / RFEF

Villalonga cerró su trayectoria al frente de la selección española en ese Mundial de Inglaterra 1966. España quedó eliminada de forma prematura en la fase de grupos tras llegar como la flamante campeona de Europa. Para afrontar la cita mundialista, Villalonga diseñó una de las concentraciones más recordadas de la historia de la selección. Con un régimen acorde a su carácter militar, estableció una concentración de unos 40 días en el Hotel Peregrino de Santiago de Compostela. Eligió Galicia pensando que su clima húmedo ayudaría a los futbolistas a aclimatarse a las condiciones británicas de Birmingham. Aunque llovió casi todos los días durante la preparación gallega, en Inglaterra el equipo se encontró con una ola de calor que superó los 30 grados. El momento más esperado del día por los jugadores en la concentración era cuando el célebre meteorólogo Mariano Medina daba la predicción del tiempo. José Villalonga defendió su polémica elección utilizando un enfoque supuestamente científico. Se llegó a presentar ante los directivos de la Federación con estudios de temperatura y tablas higrométricas detalladas de Birmingham y de varias regiones del norte de España.

A falta de minutos en el terreno de juego, Miguel Reina ejerció durante la concentración como el animador y bromista del grupo junto al defensa Paco Gallego, ayudando a combatir el tremendo aburrimiento Uno de sus objetivos favoritos era el delantero zaragocista Carlos Lapetra, quien dormía en una habitación individual. Reina y Gallego solían irrumpir continuamente en su cuarto junto a los futbolistas más jóvenes del plantel para revolucionar su descanso con todo tipo de ocurrencias.

Villalonga se apoyó figuras de la talla de Iríbar, Zoco, Pirri, Luis Suárez y Gento, pero las expectativas no se cumplieron. España debutó con una derrota por 2-1 frente a Argentina, reaccionó con un triunfo 2-1 a Suiza, y en el choque definitivo de la fase de grupos, Alemania Federal se impuso a España por 2-1 con goles de Lothar Emmerich y Uwe Seeler. El tanto contra los suizos lo marcó un excordobesista, Manuel Sanchis, entonces uno de los protagonistas del Real Madrid ye-ye. La eliminación supuso el punto final de los cuatro años de José Villalonga al frente del banquillo nacional (1962-1966). El técnico presentó su dimisión inmediatamente después del campeonato. Tras abandonar el cargo, pasó a dirigir la Escuela Nacional de Entrenadores.

A las puertas del Mundial

Años después, otros dos futbolistas cordobeses, Toni Muñoz y Paco Jémez, llegaron a acariciar su pasaporte al Mundial, pero se quedaron sólo en el estéril sueño. Toni Muñoz no disputó ningún Campeonato del Mundo de fútbol debido a que perdió la titularidad en la selección española justo en los meses previos al de Estados Unidos 1994, el único para el que tuvo opciones reales. De sus 10 encuentros internacionales, 6 correspondieron a partidos oficiales de la clasificación para el Mundial norteamericano. Disputó los 90 minutos en duelos clave del Grupo 3 ante Letonia (tanto en la ida como en la vuelta) y contra Irlanda del Norte, además de pasar a la acción frente a las selecciones de Dinamarca y Lituania. Pero su último partido con la camiseta nacional llegó en septiembre de 1993 contra Albania, a menos de un año del Mundial. El del barrio del Naranjo sufrió una lesión, pero, principalmente, Javier Clemente depositó su confianza en Sergi Barjuán, que irrumpió con fuerza en el Barcelona.

Paco Jémez, durante un encuentro de Liga en su etapa como futbolistas del Real Zaragoza.

Paco Jémez, durante un encuentro de Liga en su etapa como futbolistas del Real Zaragoza. / REAL ZARAGOZA

Paco Jémez, que había sido intocable en la Eurocopa del 2000, en Bélgica y Países Bajos, también llegó a verse en la mayor cita futbolística. Participó en un partido de clasificación para el Mundial de Corea y Japón 2002, el 2 de septiembre de 2000, contra Bosnia-Herzegovina en Sarajevo. España ganó 1-2 en aquel debut del Grupo 7 y Paco Jémez disputó los 90 minutos completos como defensa central titular a las órdenes de su gran valedor, José Antonio Camacho, quien, no obstante, le dejó fuera de la cita asiática. Camacho optó por Fernando Hierro, Miguel Ángel Nadal, Iván Helguera y García Calvo para montar su muralla en el centro de la defensa.

Dos Bota de Oro y otros míticos

Así que, el resto de nexos de Córdoba y el Córdoba CF con la historia de los Mundiales hay que buscarlos en titulares de sus banquillos o en nombres extranjeros. El más peculiar es el del ruso Oleg Salenko, quizás el más ilustre de la lista. Con la selección de Rusia, se convirtió en el máximo goleador del Mundial de Estados Unidos 1994 (compartido con Hristo Stoichkov). En ese mismo torneo estableció un récord histórico que aún sigue vigente al marcar 5 goles en un solo partido (en el 6-1 contra Camerún), el 28 de junio de 1994. Curiosamente, Salenko ostenta una anomalía internacional única, al disputar partidos con tres selecciones diferentes. Jugó en categorías inferiores con la Unión Soviética, llegó a debutar en un partido oficial con la selección absoluta de Ucrania en 1992 y, finalmente, acudió con la selección absoluta de Rusia a la cita de 1994. Militó en el Córdoba CF durante la temporada 1999-2000, aunque ha pasado a los anales cordobesistas más como un fichaje random de Manuel Palma Marín que por sus dotes goleadoras.

Salenko posa con la elástica y escudo del Córdoba CF tras su fichaje.

Salenko posa con la elástica y escudo del Córdoba CF tras su fichaje. / CÓRDOBA

En los banquillos encontramos el mayor granero de excordobesistas con recorridos mundialistas. Sobresale toda una leyenda del fútbol mundial: Edvaldo Izidio Neto, Vavá para los anales del fútbol. Es una de las leyendas más grandes en la historia de este torneo. Se consagró dos veces consecutivas campeón del mundo (Suecia 1958 y Chile 1962) al lado de astros como Pelé y Garrincha. En Suecia 1958 anotó 5 goles, dos de ellos en la gran final en la que Brasil venció 5-2 al país anfitrión. En Chile 1962 se coronó máximo goleador del Mundial con 4 dianas. Volvió a anotar en la final, sellando el tercer gol del 3-1 definitivo contra Checoslovaquia. Desde entonces ostenta un récord histórico al ser el primer futbolista en marcar en dos finales de un Mundial, un club exclusivo que comparte solo con Pelé, Paul Breitner y Kylian Mbappé. Vavá dirigió al Córdoba CF en Primera División, en la campaña 1971/72, y en categoría de plata en la 1974/75 (el equipo firmó un arranque espectacular como local con una histórica racha en su feudo de ocho victorias y un empate) y en la 1986/87.

Junto al de Vavá, otra leyenda que pasó por el banquillo del Córdoba, en la Liga 1968/69, el húngaro Ladislao Kubala, tiene su capítulo en los Mundiales. Aunque el bueno de Laszy nunca llegó a jugar en esta cita en su legendaria carrera, sí lo hizo como seleccionador español. A pesar de ser considerado uno de los futbolistas más extraordinarios de la historia y haber defendido las camisetas de tres selecciones diferentes (Checoslovaquia, Hungría y España), la mala fortuna, la política y las lesiones le impidieron disputar el torneo cumbre. La más significativa, al escapar de su Hungría natal en 1949 huyendo del régimen comunista, se perdió la oportunidad de formar parte de los ‘Magiares Mágicos’, la mítica selección que llegó a la final de Suiza 1954. Kubala sí logró cumplir el sueño mundialista desde la dirección técnica como seleccionador de España. Bajo su mando táctico, la selección española consiguió romper una sequía de 11 años sin participar en grandes citas y se clasificó para la Copa Mundial de 1978, donde cayó en la fase de grupos tras medirse a Austria, Brasil y Suecia.

Pero al hablar de seleccionadores excordobesistas hay que hacer un subrayado en el salmantino Vicente del Bosque. Tampoco llegó a disputar ningún partido en una fase final de un Mundial de fútbol como jugador, aunque jugó casi la totalidad de partidos en la fase de clasificación de Argentina 1978, pero una lesión en la tibia le dejó fuera de la lista. Del Bosque ha pasado a la historia por ser el entrenador que llevó a la selección española a ganar el histórico Mundial de Sudáfrica 2010 con el memorable gol de Iniesta en la prórroga frente a Países Bajos (también dirigió en Brasil 2014). España tocó el cielo por primera vez y una bufanda del Córdoba CF se exhibió sobre el terreno de juego del Soccer City de Johannesburgo. La lució el guardameta Pepe Reina, hijo de Miguel Reina.

Duelo entre ‘cordobesistas’ en un Mundial

A lo largo de la historia de los Mundiales, se da un curioso duelo muy ‘cordobesista’. Dos personajes que pasaron por el banquillo del Córdoba CF se vieron las caras en el campo en un mismo partido en un Campeonato del Mundo. Sucedió en Suecia 1958. Por un lado, la Paraguay de Cayetano Ré, que en la temporada 1980/81 ascendió al Córdoba CF a Segunda A. Ré, que había marcado un tanto en la espectacular victoria paraguaya por 3 a 2 ante Escocia, se enfrentaba a Yugoslavia. Y una de las figuras en las filas balcánicas era Zdravko Rajkov, delantero que dejó un registro internacional muy destacado. Paraguay y Yugoslavia empataron a tres goles, y uno de ellos lo anotó Rajkov, que entrenó al equipo de El Arcángel durante las temporadas 1981-1982 y 1982-1983. Ré y Rajkov, rivales en aquel encuentro en el estadio Tunavallen, de la ciudad sueca de Eskilstuna, dirigieron al Córdoba CF en la misma temporada, la 81/82, que inició el paraguayo y concluyó el yugoslavo.

Vavá, en El Arcángel antiguo, en el inicio de una temporada del Córdoba CF.

Vavá, en El Arcángel antiguo, en el inicio de una temporada del Córdoba CF. / Ricardo

Cayetano Ré, posteriormente, después de haber ascendido de categoría con el Córdoba CF, condujo a la ‘albirroja’ para devolver a Paraguay a una Copa del Mundo tras 28 años de ausencia, en México 1986. En ese certamen pasó a la posteridad al convertirse en el primer seleccionador expulsado en la historia de los Mundiales, tras recibir la tarjeta roja por sus airadas protestas en el partido de fase de grupos contra Bélgica.

Mundialistas blanquiverdes

En la nómina de jugadores y entrenadores que pasaron por el Córdoba CF y defendieron a su país en un Mundial se encuentran: el defensa panameño Fidel Escobar (Rusia 2018), que volverá a estar presente en el campeonato de inminente apertura; Ignacio Eizaguirre en su etapa como guardameta (Brasil 1950); el sevillano José Antonio Reyes (Alemania 2006); el delantero paraguayo Dante López (Alemania 2006), casi inédito en el Córdoba CF pero ídolo en el Pumas de México; el delantero uruguayo Nico Olivera (Corea y Japón 2002); el defensa argentino Fernando Cáceres (EEUU 1994); Julio Cardeñosa (Argentina 1978), inolvidable el gol que le sacó en la raya el brasileño Amaral tras regatear al portero Leao que hubiera supuesto un histórico triunfo español; Roberto Fernández (Italia 1990); el camerunés Lauren (Francia 1998 y Corea-Japón 2002), que se colgó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sídney y llegó al Córdoba 2009/2010 cuando jugaba pachangas indoor con los veteranos del Sevilla; Albert Ferrer (Estados Unidos 1994 y Francia 1998); Raúl Bravo (Alemania 2006); el serbio Miroslav Đukić (Francia 1998); el argelino Nabil Ghilas (Brasil 2014); el esloveno Rene Krhin (Sudáfrica 2010); y Curro Torres (Corea-Japón 2002).

Florin Andone, en Almería, tras el triunfo del Córdoba CF que le aupaba al coliderato en Segunda, hace ahora 10 años.

Florin Andone, uno de los últimos mundialistas blanquiverdes. / LOF

Exjugadores y exentrenadores cordobesistas se quedaron camino del Mundial al participar en estériles fases de clasificación. Corrieron esa mala suerte: Daniel Onega (México 1970), su hermano Edmundo sí disputó el Mundial de Inglaterra 1966; el paraguayo César Cabrera (Chile 1962); el seleccionador Eduardo Toba (quedó fuera de México 1970); el delantero paraguayo Juan Carlos Rojas Díaz (Inglaterra 1966); el marroquí Abdallah Ben Barek (Chile 1962); Manuel Ruiz Sosa (Chile 1962), que se midió a Ben Barek en la eliminatoria de 1961; Javi Moreno (Corea-Japón 2002); el venezolano Ruberth Morán (Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006); el portero boliviano José Carlo ‘Gato’ Fernández (Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006); el medio argentino Javier Alejandro Villarreal (Corea-Japón 2002), en feroz competencia en la mitad de la cancha con Diego Simeone, Matías Almeyda o Juan Sebastián Verón; el argentino ‘Chirola’ Romero (Alemania 2006): el marroquí Adil Ramzi (Corea-Japón 2002 y Alemania 2006); el uruguayo Fleurquin (Corea-Japón 2002); el guardameta argentino Saja (Alemania 2006); el delantero croata Mate Bilić (Sudáfrica 2010); el venezolano Leo Jiménez (Corea-Japón 2002 y Alemania 2006); el sueco Fredrik Söderström (Corea-Japón 2002); el venezolano Jonay Hernández (Alemania 2006 y Sudáfrica 2010); el hispano-filipino Ángel Guirado (Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022); el uruguayo Diego Scotti (Alemania 2006); el argentino-boliviano Damián Lizio (Rusia 2018); el filipino Javier Patiño (Rusia 2018 y Catar 2022); el portero boliviano Carlos Erwin Arias (Sudáfrica 2010 y Brasil 2014). Estuvo bajo los palos en la histórica goleada 6-1 de Bolivia sobre la Argentina de Diego Maradona y Lionel Messi en La Paz en el año 2009; el argentino Juan Eduardo Esnáider (Francia 1998); el nigeriano Nwankwo Obiora (Brasil 2014); el rumano Florin Andone (Rusia 2018); el caboverdiano Bebe, que ha jugado la histórica primera clasificación de Cabo Verde a un Mundial, pero se ha quedado fuera de la lista definitiva de convocados; el también caboverdiano Héldon Ramos (Brasil 2014 y Rusia 2018); el japonés Mike Havenaar (Brasil 2014); el portero de Ghana Razak (Rusia 2018); el lituano Marius Stankevičius (Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014); el marroquí Zakarya Bergdich (Brasil 2014); el hondureño Jona Mejía (Rusia 2018); el burkinés Blati Touré  (Catar 2022); y en la actualidad el guardameta andorrano Iker Álvarez, que ha disputado partidos en las eliminatorias tanto en el proceso para el pasado Mundial de Catar 2022 como rumbo al Mundial de 2026.

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