Triple campeón de la Champions League
Luis Enrique, el arquitecto del orden: de la derrota en El Arcángel a la gloria europea
El paso del técnico asturiano por tierras cordobesas marca el pulso de su evolución en los banquillos. Desde su ejemplar encaje de la derrota con el filial ante el Córdoba CF de Lucas Alcaraz hasta la histórica goleada del triplete, El Arcángel fue testigo mudo de su ascenso a la élite

Luis Enrique ordena a su equipo en presencia de Sánchez Martínez (cuarto árbitro entonces) y Lucas Alcaraz, en su banquillo, en El Arcángel, el 3 de octubre del 2010. / FRANCISCO GONZÁLEZ

Luis Enrique Martínez García (Gijón, 1970) fue uno de esos jugadores que en el campo ya lo apuntaba que. Una vez retirado del fútbol profesional seguiría en él como entrenador, no había duda. Generalmente, se señala para ese propósito a futbolistas que se desenvuelven en el eje del campo –centrales, mediocentros, incluso delanteros- como «jugadores entrenadores». Pep Guardiola era un ejemplo de esos futbolistas con visión de juego que, además, calmaban a los compañeros en los peores momentos. Sin embargo, Luis Enrique daba más el perfil de un corazón excesivamente caliente, no exento de calidad, aunque con una sangre que podía traicionarle en más de una ocasión. También su transparencia, en el campo y fuera de él. Si algún día decidía situarse en la banda para dirigir a un equipo podía «dar juego». Pero nada más lejos de la realidad.
Relevo de Pep en el Barça B
De hecho, la forma de estrenarse en el banquillo fue así, transparente y tranquila. «Vuelvo a mi deporte y con muchísimas ganas de trabajar e ideas para desarrollarlas», dejó caer en su página web en mayo del 2008, cuatro años después de colgar las botas. «A todos aquellos que os preocupais por mi futuro deciros que tranquilos, que estaré como en mi casa. Así que más claro el agua». Fernando Hierro, entonces dirigente de la RFEF, fue el que desveló que se le había ofrecido al gijonés un puesto de seleccionador en un equipo base y que éste ya tenía destino como sucesor, precisamente, de Pep Guardiola en el filial del FC Barcelona. El de Sampedor logró ascender al segundo equipo azulgrana a Segunda División B con lo que eran entonces proyectos de jugadores como Pedro Rodríguez o Sergi Busquets. Luis Enrique tomó el relevo y alguno de ellos continuó en el filial culé, pero el inicio de aquella 2008-09 no fue nada atractivo. Pese a disponer de jugadores de la talla de Nolito, Gai Assulin, Fontás, Víctor Sánchez o Abraham Minero, entre otros, el Barcelona B era vicecolista del Grupo 3 de Segunda División B tras la jornada 7, después de perder con el Denia, del ex del Córdoba Sérvulo, en el Mini Estadi.

Luis Enrique, junto a Joan Barbará, sostiene a un bebé con los colores azulgranas, en El Arcángel, en octubre del 2010. / FRANCISCO GONZÁLEZ
Sin embargo, el asturiano logró remontar con los jóvenes azulgranas, al extremo de quedarse a un solo punto de disputar la fase de ascenso a Segunda División A, objetivo que logró en su segunda temporada en los banquillos, en la que no sólo hizo disputar las eliminatorias a los culés, sino que logró devolver al filial azulgrana al fútbol profesional 11 años después de la última vez que militó en Segunda División A.
Su primera vez en El Arcángel
Luis Enrique llegó a un El Arcángel en donde le esperaba el Córdoba CF de Lucas Alcaraz. El granadino, elegido por el presidente blanquiverde de entonces, José Miguel Salinas, llegó a Córdoba avalado por su experiencia y conocimiento y por disponer de todas las herramientas necesarias para estabilizar a cualquier equipo, incluso al Córdoba CF, como así demostró. El Barcelona B lo conformaba una plantilla con nombres como Montoya, Bartra, Muniesa, Fontás, Dos Santos, Sergi Roberto, Jonathan Soriano, Nolito, Abraham, Saúl Berjón, Thiago Alcántara y un Cristian Tello que, precisamente, debutó en el fútbol profesional en El Arcángel, frente al Córdoba CF. Aquel segundo equipo azulgrana terminó en tercera posición de la tabla clasificatoria, siendo junto al Betis –campeón- el más goleador de aquella temporada, 85 goles.

Miguel Ángel Tena celebra su gol para el Córdoba CF ante el Barça B de Luis Enrique, en octubre del 2010, en El Arcángel. / FRANCISCO GONZÁLEZ
Pero el Córdoba CF de Lucas Alcaraz le dejó a cero en El Arcángel y le ganó con goles de Miguel Ángel Tena –a balón parado- y Charles. En Córdoba demostró Luis Enrique que aquel corazón caliente que en ocasiones se veía como jugador y que podía anticipar un entrenador colérico en sala de prensa resultó un vaticinio erróneo. El gijonés sabía que El Arcángel presentaba un césped anormalmente alto para dificultar el juego de sus futbolistas. «Sabíamos que el Córdoba tiene un gran potencial a balón parado», declaró tras la derrota. «No se ha visto todo lo que somos por sus méritos defensivos; quisimos meternos en el partido, pero el segundo gol nos ha enfriado», prosiguió. Luis Enrique no buscó excusas: «El árbitro no ha sido decisivo», afirmó, a pesar de que el colegiado dejó al filial culé en inferioridad numérica en el minuto 42, por una doble amarilla a Muniesa. «El terreno de juego presentaba dificultades, pero la principal nos la ha puesto el Córdoba. Nos ha presionado bien arriba y nos ha costado mucho salir», reconoció. «Debemos tener más alternativas y buscar soluciones también con el juego directo», admitió con autocrítica.
Y tras recordar que el motivo de existir de los filiales no es otro que ayudar a los primeros equipos, se marchó echando piropos. «Tenemos que formar jugadores y, mientras, disfrutar de un ambiente como Córdoba, en este estadio y con esta gran afición».
Un presagio
El colegiado murciano Gregorio Bernabé García se encargó de dirigir aquel encuentro. Fue Bernabé García un talismán para el Córdoba CF, ya que de diez partidos de Liga que dirigió a los blanquiverdes éstos sólo perdieron uno, el primero, en Tarrasa (2-0). Aquel partido contra el Barcelona B, en El Arcángel, fue el «último servicio» del murciano a la causa cordobesista. Pero dejó un heredero inolvidable para el Córdoba CF. En aquella victoria en El Arcángel frente al filial culé dirigido por Luis Enrique Martínez, el cuarto árbitro era el hoy internacional José María Sánchez Martínez, que cuatro años después de aquel 3 de octubre de 2010 sería decisivo en la historia blanquiverde. Sánchez Martínez dirigió el encuentro de vuelta de la final por el ascenso a Primera en el Gran Canaria, entre el Córdoba CF y la UD Las Palmas. El árbitro que aplicó toda la flema y carácter del mundo para prolongar el encuentro, prolongación que trajó consigo el inolvidable gol de Uli Dávila, que devolvía al Córdoba CF a Primera División tras 42 años de ausencia. Si no fue un presagio, lo pareció.

Bernabé García muestra la segunda amarilla Muniesa bajo la protesta de Fontás y el aviso de Tena de que era la segunda y, por consiguiente, la expulsiónd el azulgrana. / FRANCISCO GONZÁLEZ
La ‘venganza’ de Luis Enrique
Tras disfrutar en Segunda con el filial culé aquella temporada, Luis Enrique se marchó a la Roma. Hubo todo tipo de comentarios, incluida alguna desavenencia con Pep Guardiola o con la propia organización del FC Barcelona. Varios jugadores del filial entrenaban durante la semana con los mayores y, luego, el técnico del primer equipo los mandaba el fin de semana con el filial. Luis Enrique, inflexible, reiteraba en sala de prensa que jugaban con él los que habían entrenado durante la semana, tirando siempre de la consabida meritocracia. Tras su experiencia con la Roma y con el Celta de Vigo, el gijonés regresó al Camp Nou para hacerse cargo del primer equipo tras el proceso que supuso la enfermedad y fallecimiento de Tito Vilanova y el reemplazo –siempre visto como interino- del Tata Martino. Y Luis Enrique completó un trienio espectacular con nueve títulos: una Champions League, dos Ligas, tres Copas del Rey, una Supercopa, un Mundial de Clubes y una Supercopa de Europa. No sin antes dejar un registro histórico en clave Córdoba CF, al ganar en El Arcángel -estadio en el que cosechó una de sus primeras derrotas en el fútbol profesional- por 0-8, endosando al Córdoba CF su peor derrota en sus más de 70 años de historia. Los Messi, Iniesta, Xavi y Luis Suárez abusaron de un equipo que hacía ya tiempo que estaba muerto. De ahí, a la selección nacional, en la que estuvo cuatro años y en la que demostró, de nuevo, la suficiente personalidad para transmitir que no negociaba nada, imponiendo siempre su criterio.

Bernabé García y Sánchez Martínez, en El Arcángel, en la previa del Córdoba CF - Barcelona B, en octubre del 2010. / FRANCISCO GONZÁLEZ
El ciclo PSG
Tras su salida como seleccionador nacional recaló en el PSG con el encargo de realizar una transformación del club parisino: de equipo de estrellas a conjunto futbolísticamente sostenible. De manejar diplomáticamente una tripleta con Messi, Neymar y Mbappé a sentar en el banquillo en el minuto 60 a todo un Balón de Oro como Dembelé. En ese proceso, Luis Enrique logró conseguir el gran deseo de los propietarios cataríes del Paris Saint Germain: la Champions League. Y, por si fuera poco, ahora logra repetir con el título continental por segunda temporada consecutiva, abriendo la puerta a un dominio al alcance de pocos clubs y celebrando su tercer entorchado continental como entrenador, algo al alcance de elegidos. Pero el inicio del camino a la gloria europea actual se inició en El Arcángel y con una derrota ante el Córdoba CF.
Suscríbete para seguir leyendo
- Codimar pone la primera piedra de su nueva sede junto a la A-318 en Puente Genil, que estará plenamente operativa en 2029
- El Ayuntamiento de Córdoba publica el decreto para el traslado provisional del mercadillo de El Arenal
- Medicina y Enfermería, los grados más demandados en Córdoba en el primer día de inscripción universitaria en Andalucía
- El mapa de las multas por cámaras en Córdoba: Ronda de Isasa y Tejares concentran más de la mitad de las sanciones
- Investigadores cordobeses participan en la identificación de la construcción más antigua documentada en Villa Adriana
- Los bomberos de Córdoba salvan a tres personas atrapadas en un incendio en una vivienda en Arroyo del Moro
- Juan Gutiérrez es el defensa central elegido por el Córdoba CF
- Cuatro equipos llegan a las finales por el ascenso para ser dos de los próximos rivales del Córdoba CF: horarios y cruces