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La crónica

El Córdoba CF se niega a dejar de creer y tumba al Granada con un épico gol de Jacobo González

El tanto del madrileño en el tramo final da la sexta victoria consecutiva a los de Iván Ania, en inferioridad tras la expulsión de Percan, que se colocan a cinco puntos del 'play off' a falta de tres jornadas

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Miguel Heredia

Miguel Heredia

Córdoba

La historia del Córdoba CF, definitivamente, la ha escrito un loco. Uno capaz de convertir el caos en argumento, la épica en costumbre y lo improbable en rutina, como dejó de nuevo constante ante el Granada (1-0). Porque cuando el fútbol parecía encaminado hacia otro ejercicio de frustración en El Arcángel -donde solo valía ganar, ni siquiera el empate-, entre balones al larguero, ocasiones desperdiciadas, lesiones, una expulsión absurda y el reloj jugando en contra, apareció nuevamente el giro imposible. Otro más. El de un bloque blanquiverde que hace apenas unas semanas transitaba por la peor racha de toda su historia en Segunda División y que ahora, entre fe, descontrol, orgullo y cierta dosis de ironía, con otro gol de Jacobo González que vuelve a valer por dos puntos, se ha empeñado en reabrir la puerta de un play off que parecía enterrado.

Gran arranque, poco acierto

Porque los tres puntos frente al combinado rojiblanco son de los que se recuerdan al final de las temporadas, sea cual sea el desenlace.

Entrando en materia, poco margen dejó Iván Ania para la sorpresa en busca de precisamente ese premio. Cuando algo funciona, se toca poco -lo ha dejado claro-, y por cuarta jornada consecutiva el asturiano apostó por su nuevo once de confianza. Bajo palos repitió Iker Álvarez, protegido por Albarrán y Vilarrasa en los costados y por la ya consolidada pareja formada por Álex Martín y Rubén Alves en el eje de la zaga. Tampoco alteró la sala de máquinas, donde Del Moral mantuvo el sitio junto a Requena -pese al regreso a la lista de Isma Ruiz, al que no se esperaba-, mientras Sergi Guardiola continuó afianzado en ese rol híbrido de enganche que tanto vuelo le viene dando al bloque en este último tramo.

Y arriba, más continuidad todavía. Kevin Medina, en pleno momento dulce, volvió a arrancar desde el perfil izquierdo; Carracedo hizo lo propio en el derecho y Adrián Fuentes, espoleado por el pasado doblete en Castalia, apareció una vez como referencia en punta.

De las botas de Carracedo nació, precisamente, la primera sacudida seria del encuentro. Le cayó un balón pasado al catalán y el «23», en una baldosa y con una facilidad insultante, se deshizo de Diallo antes de soltar un punterazo que acabó impactando en la espalda de Trigueros cuando ya buscaba la portería de Astralaga. Pero más clara todavía fue la siguiente, en apenas un par de minutos. Vilarrasa conectó con Fuentes, el madrileño tensó el envío al segundo palo y allí apareció libre de marca otra vez el ex del Linares, que mandó un misil al travesaño con toda la portería desprotegida.

Vilarrasa protege el esférico durante el derbi Córdoba CF-Granada en El Arcángel.

Vilarrasa protege el esférico durante el derbi Córdoba CF-Granada en El Arcángel. / MANUEL MURILLO

Eso sí, el arranque transitó más por el tanteo que por el vértigo. Mucha vigilancia, poco espacio y un Córdoba CF que monopolizaba la posesión sin terminar de romper el entramado nazarí, muy compacto. Hasta superado el ecuador del primer acto no volvió a agitarse el asunto. Y otra vez fue sobre la portería rojiblanca, y con la madera como protagonista… Jugada ensayada desde la frontal, atrevimiento de Vilarrasa y latigazo a un larguero que por segunda vez evitaba el primero de la tarde.

Porque a falta de gol, mandaban los blanquiverdes con claridad. Hacían y deshacían alrededor de un bosque de piernas granadinas, mientras los de Pacheta sobrevivían replegados, más pendientes de alguna carrera aislada al espacio que de crear desde abajo. Zinebi, de hecho, apenas la olía, acosado a partes iguales por Álex Martín y un atento Rubén Alves

Pero ahí también respondía bien el bloque cordobesista, sólido en las vigilancias y rápido para corregir hacia atrás. Y mientras tanto, seguían cayendo los avisos. Carracedo rozó el gol en un centro-chut envenenado a balón parado que casi sorprende a Astralaga. Luego fue Fuentes quien se enredó consigo mismo tras una parada felina del meta catalán, enviando fuera un cabezazo con el arco prácticamente desprotegido. Y acabó Medina echando la persiana, en otro chut mal direccionado que cogió dirección a la grada en lugar de los tres palos.

El Granada empieza a contestar

Pasado el turno de vestuarios, Pablo Sáenz fue el encargado de reactivar el derbi, firmando el primer disparo nazarí de toda la tarde. Lo intentó desde la frontal, algo forzado, aunque el balón terminó perdiéndose por encima del arco de un Iker Álvarez que hasta entonces apenas había tenido trabajo. El mismo desenlace encontró poco después Arnaiz, en otra transición rápida del Granada apenas consumidos los primeros compases de la reanudación.

La siguiente incidencia, sin embargo, ya escapó del fútbol puro. Alberto del Moral cayó lesionado tras una acción embarullada con Sáenz y, tras notar un pinchazo, tuvo que dejar su sitio a Mikel Goti. Buscaba Iván Ania más vuelo interior, dibujando un mediocampo mucho más ofensivo, con doble enganche junto a Guardiola para tratar de romper el cerrojo rojiblanco entre líneas.

Pero no quedó ahí el parte de guerra. Poco después también pidió el cambio Adrián Fuentes, castigado físicamente tras un encontronazo con Diallo. Entró Diego Percan en su lugar. Mientras, desde el otro banquillo, el Granada agitó piezas con Petit, Lemos, Izan y Álex Sola, tratando de refrescar un escenario que comenzaba a espesarse.

Kevin Medina busca espacio para internarse en el área granadina durante una acción del derbi.

Kevin Medina busca espacio para internarse en el área granadina durante una acción del derbi. / MANUEL MURILLO

Y precisamente ahí, entre permutas y reajustes, se perdió el ritmo. Y es que el partido cayó en una fase mucho más trabada, de menos continuidad y más interrupciones. Hasta que Dani Requena estuvo cerca de romperlo por completo: balón llovido al segundo palo, control orientado y golpeo que terminó encontrándose con el exterior de la madera cuando ya se intuía el primero. Aunque todavía más clara fue la siguiente. Óscar -recién ingresado tras la lesión de Lemos- dibujó un chut picado exquisito rumbo a la escuadra y obligó a Iker Álvarez a firmar una palomita descomunal para sostener el empate en la antesala del tramo decisivo.

Respondió Percan en el otro lado, cabeceando sin apenas ángulo un envío tenso de Carracedo que media grada ya cantaba dentro. Golpe a golpe, pero sin acierto.

Con el empate sabiendo a poco y las cuentas del play off todavía en marcha, Ania decidió quemar las naves. Triple cambio, todo al ataque: Dalisson, Jacobo González y Diego Bri a escena. Y cuando parecía que el relato se encaminaba hacia un cierre espeso, apareció una chispa más de caos. Un balón aéreo embarullado defendido desembocó en la expulsión infantil de Percan, que agarró del pelo a Izan y vio la roja directa en plena recta final.

Jacobo, de villano a héroe

Lejos de venirse abajo, el Córdoba CF encontró entonces el giro más improbable. De hecho, había dado el Granada un tímido un paso adelante con uno más en pista, pero el fútbol tiró de caprichoso... Y ahí emergió, como personaje secundario convertido en protagonista inesperado, Jacobo González. Es más, de villano de una historia mal contada a héroe de una tarde que, pase a lo que pase, quedará en el recuerdo. Porque la acción fue de libro: centro tenso de Vilarrasa en una segunda jugada por el corazón del área y volea rasa del madrileño para colocar el 1-0, que esta vez tampoco tuvo celebración, ni estridencias. Y en la grada, puro júbilo y cantos de «sí se puede»...

Sabía El Arcángel lo que se cocía, más que acostumbrado a los excesos, así que por ahí cerró filas. Mientras, aún seguían esforzándose los de Pacheta por dar el susto, con el balón parado como mejor martillo. Pero le faltó colmillo. Apareció Rubén Alves para multiplicarse en el área, volvió Iker Álvarez a achicar aguas cuando tocó sufrir y, entre inferioridad numérica, tensión y euforia, terminó cayendo el telón del derbi.

Sexta victoria consecutiva. Otra semana más con licencia para creer. Y un play off que, a falta de apenas nueve puntos por disputarse, ya asoma a solo cinco de distancia. La calculadora, por ahora, sigue encendida.

Ficha técnica

1 - Córdoba CF: Iker Álvarez, Ignasi Vilarrasa, Rubén Alves, Álex Martín, Kevin Medina, Alberto del Moral, Requena, Sergi Guardiola, Carracedo y Adrián Fuentes. Entrenador: Iván Ania.

Cambios: Mikel Goti por Del Moral (53‘), Percan por Fuentes (59’). Dalisson por Sergi Guardiola (78‘), Jacobo por Carracedo (78‘), Diego Bri por Kevin Medina (78‘).

0 - Granada CF: Ander Astralaga, Pau Casadesús, Rubén Alcaraz, Pedro Alemañ, Manu Trigueros, Pablo Sáenz, Diallo, Loic Williams, José Arnaiz, Flores y Rayan Zinebi. Entrenador: José Rojo ‘Pacheta’.

Cambios: Lemos por Casadesús (58’), Petit por Zinebi (58’), Izan por Manu Trigueros (66’), Álex Sola por Pablo Sáenz (66’), Óscar por Lemos (72’).

Goles: 1-0 (85’) Jacobo.

Árbitro: Muresan Muresan (C. Valenciano).

Tarjetas: a Flores (32’), Diallo (42’), Requena (77’), Williams (90’). Expulsó al local Diego Percan (80’).

Estadio: Bahrain Victorious Nuevo Arcángel, ante 15.237 espectadores. En la previa del encuentro, Lucía Priego y Esmeralda Coca, las dos primeras jugadoras en debutar con el Córdoba CF Genuine, recibieron una camiseta por parte del CEO del club. El nadador paralímpico Paco Salinas, medallista en la Copa del Mundo de París, realizó el saque de honor.

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