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La crónica

El Córdoba CF paga cara una calamitosa primera mitad ante el Sanse y sigue en caída libre

Los de Iván Ania firman su quinta derrota consecutiva tras una nefasta puesta en escena, que bastó a los donostiarras para resolver el pleito en El Arcángel (0-2)

Miguel Heredia

Miguel Heredia

Córdoba

Primero llegó el murmullo. Después, la inquietud. Y finalmente, el desencanto, otra vez. Porque el Córdoba CF volvió a tropezar en El Arcángel ante la Real Sociedad B (0-2) en una tarde que tuvo de todo: ocasiones para creer, desajustes para sufrir y un marcador que se torció demasiado pronto. Los de Iván Ania se vieron obligados a remar desde muy temprano tras dos zarpazos del filial donostiarra, y desde entonces el partido se convirtió en un ejercicio constante de persecución. Hubo empuje, hubo intentos y hasta momentos de asedio, pero también reaparecieron los fantasmas de las últimas semanas. Demasiadas dudas atrás, demasiada ansiedad arriba y, al final, otra tarde en la que la pólvora volvió a mojarse cuando más falta hacía. Y una lectura de fondo, preocupante: un mes suma el bloque sin alcanzar los mínimos de competitividad exigibles en el fútbol profesional.

Con dos marchas menos

Ya en materia, la densidad de la situación exigía cambios e Iván Ania tomó la comanda. Desde primera línea optó el asturiano por mover el esquema, recuperando a Albarrán para servir a pierna cambiada, por banda izquierda, en detrimento de un Diego Bri que no había desentonado semana atrás pese al regusto agridulce en Santander. El que sí repitió, en el costado opuesto, fue Álvaro Trilli, reforzado ante los cántabros, con la pareja de centrales formada por Xavi Sintes y Álex Martín en el eje. Y un dato paralelo: Rubén Alves, que sumaba dos convocatorias -sin minutos- tras lesión, se quedó fuera de la lista. También fue el caso de Alberto del Moral, todavía tocado, que apunta a regresar a la dinámica competitiva a partir de la próxima semana.

En mediocampo, más permutas. El sacrificado, en ese sentido, fue Dani Requena, después de un cúmulo de discretas actuaciones que terminó por abrir paso a Pedro Ortiz, inédito en el once desde hace ocho jornadas. En lo demás, todo continuidad: Isma Ruiz fue el socio del balear, Goti se mantuvo en mediapunta y el tridente, conformado por Jacobo González, Carracedo y Adrián Fuentes, tampoco cambió un ápice.

Menos se la jugó bajo palos, donde ratificó a Carlos Marín pese al mal reestreno fechas atrás ante los racinguistas.

Eso sí, la primera acción reseñable llegó por arriba. La firmó Adrián Fuentes, en una de esas carreras marca de la casa. Trotó rápido al espacio el madrileño, previo robo y envío de Carracedo, para acabar definiendo -algo forzado- ante Fraga una vez superada la marca de Kita. Contestó también acto seguido el Sanse, con Job Ochieng buscando las vueltas a Trilli, pero resolvió Álex Martín desde segunda línea. Fue ese solo el primer aviso del keniata, que a la segunda no perdonó: acción individual de fuera hacia dentro, chut cruzado y nueva diana para su cuenta, la sexta que firma entre las últimas cinco citas del campeonato

Jacobo, Pedro Ortiz y Albarrán, durante la primera mitad en El Arcángel.

Jacobo, Pedro Ortiz y Albarrán, durante la primera mitad en El Arcángel. / manuel murillo

Porque los fantasmas de Santander recorrían El Arcángel. Mucho ruido arriba, poca claridad abajo. Jacobo confirmó el panorama con un disparo lejano que volvió a exigir una palomita de Fraga, aunque llegado el cuarto de hora volvió a morder la Real Sociedad B: acción en velocidad de Dani Díaz, que se deshizo con facilidad de Carlos Albarrán, traba el catalán al banda y el propio jugador cántabro, previa revisión del VAR, coloca el 0-2 de penalti sin siquiera haber rondado el ecuador del primer acto.

Temblaba como un flan la defensa departamental ante los balones a la espalda del filial donostiarra, que había encontrado la misma vía de agua que el resto de rivales de los de Ania en el último mes de competición. Carracedo, por su parte, seguía insistiendo con el peto de protagonista, pero la sangría atrás era rotunda… Que se lo digan a Gorka Carrera, que sobre la media hora pudo ampliar la ventaja a placer, pero topó el punta con la madera tras remachar un envío de Mikel Rodríguez al segundo palo.

Y casi en la misma secuencia le tocó salvar a su vez los muebles a Marín, entonces más rápido que Job Ochieng para ganarle el mano a mano al de Nairobi, que en dos zancadas había dejado atrás la marca de un Trilli que sí alcanzó a despejar tras la mediación del meta. La escena era dantesca. Otra vez tuvo que aparecer el almeriense, a renglón seguido, embolsando un chut centrado de Dani Díaz -algo egoísta- cuando el propio Job Ochieng se desgañitaba pidiéndola al fondo de la imagen.

El Sanse amenaza con más

No es de extrañar que el final de la primera mitad se convirtiera prácticamente en un ejercicio de supervivencia. La tuvo Carracedo, entre tanto, recogiendo un despeje impreciso de Dadie que el hospitalense terminó por enredar en un bosque de piernas realistas. No salía nada. De hecho, puso Ania a calentar a Diego Bri instantes antes del descanso, en busca de arreglar el descosido por banda izquierda, aunque la zozobra, en realidad, era general. 

Jacobo e Isma pusieron la puntilla sobre la bocina: doble ocasión manifiesta, primero del granadino, que topa con Fraga, y rechace de cabeza del madrileño que se marcha por encima de cruceta.

La reanudación trajo otro aire. Incluso hasta tres permutas: en la caseta se quedaron Marín -con molestias-, Albarrán y Goti; al pleito entraron Iker Álvarez, Diego Bri y Adilson Mendes. La primera acción real, sin embargo, llegó por el costado opuesto a los retoques: centro raso tenso de Carracedo y disparo desviado de Fuentes, que ya había conseguido ganar la espalda de Kita en el área pequeña. También la tuvo el lisboeta, entonces con el ex del Tarazona como asistente, pero apareció providencial Fraga para desarmar un remate a quemarropa que había quedado invalidado.

El ritmo era otro, eso sí. Aprovechó la inercia Jacobo, ya instalado en la mediapunta tras la salida de Mikel Goti, con un zapatazo mordido desde la frontal del área que se marchó silbando cerca de la madera. Una parecida dejó igualmente Isma Ruiz, entonces recogiendo una jugada personal de Trilli -le había tirado un autopase tremendo a Balda- para exigirle la enésima de sus palomitas al meta donostiarra en El Arcángel.

Jacobo, durante un lance del encuentro ante la Real Sociedad B en El Arcángel.

Jacobo, durante un lance del encuentro ante la Real Sociedad B en El Arcángel. / manuel murillo

A desandar lo andado

Porque vuelta a las andadas: el Córdoba CF reordenaba el tablero durante el descanso, recuperaba una versión algo más competitiva -o al menos, dentro de los mínimos exigibles en el fútbol profesional- y acababa tratando de enmendar las calamidades de su primer acto. Clarísima, en esa línea, la tuvo de nuevo Mendes, perdonando sin oposición en el segundo palo cuando parte de la grada ya había echado a volar las bufandas…

Más madera introdujeron los caseros, con la entrada de Sergi Guardiola en sustitución de Ortiz, inédito. Acto seguido, otra de Fuentes… esta vez a la madera, tras recoger un balón muerto en el área visitante. Ya achicaba aguas como podía la Real Sociedad B, más embotellada por el empuje que por la claridad blanquiverde. Pero, a fin de cuentas, en su área. 

Insistió el banquillo cordobés en ese resquicio y el elegido fue Dalisson, tercer recurso para el enganche a lo largo del pleito. Y es que había cogido fuerza el mediocampo, desparecido durante toda la puesta en escena, pero crucial en las basculaciones entrado el tramo final. Precisamente, en una de esas se gestó la expulsión de Balda, pasado de revoluciones a la hora de interceptar a Carracedo, que dejó a los de Ansotegui con diez a falta de cinco minutos para la conclusión del tiempo reglamentario. Importaría poco.

Era total el asedio para esas alturas del relato, pero braceaba el equipo dependiente txuri-urdin en retaguardia. Mientras, el cronómetro corría a un ritmo endiablado, al son de balones sin destino al espacio, centros aéreos sin rematador y una jungla defensiva demasiado espesa para las actuales capacidades de los ribereños. Se lo hizo saber la grada, que si durante el transcurso del duelo había reprimido su desconcierto, con el pitido final volcó todo contra la plantilla... Y así llegó la quinta derrota consecutiva. Sintetizada, en un quiero y no puedo, quizás, hasta en un puedo, pero no sé, y con la sensación de que, dado el panorama, el giro a la dinámica está más lejos que cerca. Tocará tirar de orgullo en Burgos, sin remedio.

Ficha técnica

0 - Córdoba CF: Carlos Marín, Álvaro Trilli, Xavi Sintes, Álex Martín, Albarrán, Isma Ruiz, Pedro Ortiz, Mikel Goti, Jacobo González, Carracedo y Adrián Fuentes. Entrenador: Iván Ania.

Cambios: Adilson Mendes por Mikel Goti (46’), Iker Álvarez por Carlos Marín (46’), Diego Bri por Albarrán (46’), Sergi Guardiola por Pedro Ortiz (71’), Dalisson por Jacobo (78’).

2 - Real Sociedad B: Fraga, Balda, Luken Beitia, Dani Díaz, Mikel Rodríguez, Ochieng, Tomás Carbonell, Kazunari Kita, Gorka Carrera, Alberto Dadie e Ibai Aguirre. Entrenador: Ion Ansotegi.

Cambios: Astiazaran por Miguel Díaz (59’), Gorosabel por Aguirre (59’), Mariezkurrena por Carrera (71‘), Marchal por Ochieng (71’), Ayo por Mikel Rodríguez (80’).

Goles: 0-1 (11’) Ochieng. 0-2 (17’) Dani Diaz (p).

Árbitro: Arcediano Monescillo (C. Castellano-manchego).

Tarjetas: a Xavi Sintes (14’), Gorka Carrera (44’), Pedro Ortiz (47’), Gorosabel (78’). Expulsó al visitante Balda (85’).

Estadio: Bahrain Victorious Nuevo Arcángel, ante 14.867 espectadores.

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