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Actualidad blanquiverde

Mikel Goti irrumpe y Diego Bri se reinventa: dos nombres propios en el salto del Córdoba CF

El mediapunta vizcaíno, gol incluido ante el Leganés, ha aportado rendimiento inmediato al bloque de Iván Ania, mientras el ilicitano comienza a coger vuelo como lateral izquierdo

Diego Bri y Mikel Goti celebran el gol del vizcaíno ante el Leganés.

Diego Bri y Mikel Goti celebran el gol del vizcaíno ante el Leganés. / A.J. GONZÁLEZ

Miguel Heredia

Miguel Heredia

Córdoba

El momento dulce que atraviesa el Córdoba CF no se explica únicamente desde los números colectivos. Basta con posar la mirada sobre la plantilla para detectar que varias piezas han alcanzado, de forma simultánea, su punto más alto de inspiración en lo que va de temporada. Y en esa fotografía reciente emergen con fuerza Mikel Goti y Diego Bri, dos nombres propios que resultaron decisivos en el triunfo frente al Leganés en El Arcángel (2-1) y que encaran este tramo del curso con la confianza como principal aliado.

El primero ha irrumpido como una revolución inmediata. El segundo ha redefinido su rol hasta convertirse en un recurso estructural dentro del sistema de Iván Ania. Dos caminos distintos que vienen confluyendo en un mismo efecto, con sus respectivas consecuencias competitivas y clasificatorias: elevar el techo de la candidatura blanquiverde de aquí a junio.

Mikel Goti, impacto inmediato

Empezando por el primero, lo del mediapunta vizcaíno bien podría formar parte ya de la hemeroteca reciente del club, en términos de adaptación o rendimiento inmediato. Dos jornadas como blanquiverde, dos titularidades con galones -la primera apenas 48 horas después de completar su primer entrenamiento con el grupo- y un estreno goleador que confirma la magnitud de su aterrizaje.

El futbolista cedido por la Real Sociedad se ha saltado el período de adapación en su llegada a El Arcángel. Es más, desde prácticamente su irrupción, el propio Ania no dudó en calificarlo como factor «diferencial». La respuesta por parte del atacante ha sido contundente: una diana que vale tres puntos, calidad, ritmo, golpeo y capacidad para manejar los tiempos en zona de enganche y mediocampo.

Y es que ante el Leganés, fue el encargado de firmar el 2-0 que encarriló el encuentro antes del tanto postrero de Óscar Plano. Más allá del gol, aportó pausa, criterio y profundidad en tres cuartos. «El gol ha sido increíble. Se ha dado ese susto del VAR, yo tenía claro que iba a ser gol. Lo he celebrado con muchísima ilusión. El vestuario está muy contento, con ganas de más», explicó tras el choque, en una tarde en la que abrió su cuenta… con la derecha.

Mikel Goti celebra su gol ante el Leganés en El Arcángel.

Mikel Goti celebra su gol ante el Leganés en El Arcángel. / A.J. GONZÁLEZ

De hecho, el propio técnico asturiano reforzó esa lectura tras el encuentro. «Entienden el juego que nosotros queremos. Y son gente de calidad, gente que escucha. No es fácil llegar y meterte en dinámica. Hablábamos que en el mercado de enero creíamos que el equipo había mejorado, el plantel. Y así es, así lo está demostrando», señaló Ania, en referencia tanto a Goti como a Álvaro Trilli. La sensación es clara: el nuevo «25» ha aterrizado para ser protagonista.

Diego Bri, de extremo a solución

En el costado opuesto del análisis aparece la evolución de Diego Bri. Si durante la primera mitad del campeonato su participación fue intermitente -entre rotaciones y problemas físicos puntuales-, en estos primeros compases de la segunda vuelta de Liga ha consolidado su presencia en el once, aunque desde una demarcación inesperada: como lateral izquierdo.

Porque el ilicitano, extremo zurdo, ha sido la respuesta de Iván Ania al vacío generado en ese flanco de la defensa ante la plaga de lesiones, con especial incidencia en los casos de Ignasi Vilarrasa y Juan María Alcedo. Eso sí, a ambos, ya recuperados, emplazó a la banqueta frente a los pepineros, tan solo dejando algunos minutos en el último tramo para el regreso del catalán, que no aparecía por el esquema desde el mes de octubre.

Llegada la jornada 22, en el derbi andaluz ante el Málaga, el alicantino asumió el reto, también evitando un nuevo desplazamiento de Carlos Albarrán a la banda contraria, como había venido siendo recurrente durante prácticamente toda la campaña. Desde entonces, acumula cuatro titularidades consecutivas -ante Las Palmas actuó arriba, gol incluido-, cada una añadiendo un punto más de crecimiento a la ecuación. Sufrió ante David Larrubia, también ante Peter Federico, aunque frente a Juan Cruz, referencia del Leganés, evidenció ese salto competitivo: cerró bien su banda, sostuvo al argentino en el duelo individual y, sobre todo, aportó profundidad en ataque...

Diego Bri, durante su ocasión errada ante Juan Soriano, en el Córdoba CF-Leganés.

Diego Bri, durante su ocasión errada ante Juan Soriano, en el Córdoba CF-Leganés. / A.J. GONZÁLEZ

Precisamente, su presencial por el carril izquierdo -que ahora deberá determinarse como interina o definitiva, ya con opciones naturales disponibles- ha ampliado el abanico ofensivo del equipo, un sector que durante buena parte del curso había quedado limitado por parches y reajustes. Además, la sociedad que ha construido con Jacobo ha liberado al madrileño, que ahora explota espacio interiores mientras el atacante, cedido por el Atlético de Madrid, se proyecta arriba.

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