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Actualidad blanquiverde

Veteranía, dudas y urgencias: el Huesca que examina al Córdoba CF en El Alcoraz

El club oscense afronta una realidad mucho más compleja, al filo del descenso, tras una pasada campaña de lucha por el ascenso. Pérez Bolo aún no calibra en su banquillo y los veteranos tiran del proyecto

Once inicial del Huesca, junto a varios niños y niñas azulgrana, en su partido de este curso ante el Sporting.

Once inicial del Huesca, junto a varios niños y niñas azulgrana, en su partido de este curso ante el Sporting. / SD HUESCA

Miguel Heredia

Miguel Heredia

Córdoba

Las temporadas se transforman -a veces incluso dentro de un mismo curso-, los objetivos se reajustan y las plantillas evolucionan. Es una constante del fútbol y, de manera muy particular, de LaLiga Hypermotion, una categoría conocida precisamente por sus márgenes estrechos y la volatilidad de sus contextos, casi a todos los niveles. Y en ese escenario, en plena recta final de la primera vuelta, el Córdoba CF afronta este lunes en El Alcoraz (20.30 horas) el último examen de ese primer tramo del calendario. Allí le espera un Huesca versátil, cambiante y, a la vez, accesible, con ciertos matices. Por lo que parece obligatorio afinar en el diagnóstico antes de trazar el plan.

De la sorpresa a la urgencia

Y es que el conjunto que dirige Jon Pérez Bolo, antiguo compañero de vestuario de Iván Ania en el Rayo Vallecano hace más de dos décadas, llega a la jornada 21 del campeonato con sensaciones encontradas. El último precedente no invita al optimismo: una derrota contundente en Castalia ante el Castellón (4-1), la quinta del curso, que mantiene a los azulgrana apenas un punto por encima de los puestos de descenso.

La realidad actual contrasta de forma notable con la vivida no hace tanto. El pasado verano obligó a rehacer el proyecto tras la salida de Antonio Hidalgo rumbo al Deportivo de La Coruña. Su relevo, Sergio Guilló, no logró enderezar el rumbo y fue destituido tras 13 jornadas, con el equipo exactamente en el mismo escenario que ahora: rozando la zona roja. Desde entonces, Bolo -que suma ocho de 21 puntos- trata de estabilizar a un Huesca que en apenas un año ha pasado de ser una de las grandes revelaciones del campeonato a luchar por evitar complicaciones mayores.

Para calibrar el giro basta con mirar atrás. A estas alturas del curso anterior, el Huesca era séptimo con 32 puntos, doce más de los que suma ahora y a solo uno del play off. Entonces aventajaba al Córdoba CF en ocho puntos; hoy, el signo es inverso y son los blanquiverdes quienes caminan seis por delante de los aragoneses. Un dato, no obstante: la última visita califal a suelo oscense se saldó con correctivo, por 4-1 en septiembre de 2024.

Los futbolistas del Córdoba CF, frustrados tras uno de los goles del Huesca en la última visita a El Alcoraz.

Los futbolistas del Córdoba CF, frustrados tras uno de los goles del Huesca en la última visita a El Alcoraz. / lof

Nuevo dibujo, nuevas dificultades

El cambio también se ha reflejado en el plano táctico. El sistema de tres centrales y carrileros que tan buen rendimiento ofreció con Hidalgo -y en el que brilló, entre otros, el ahora cordobesista Ignasi Vilarrasa- ha quedado atrás. Con Bolo, el Huesca ha optado por esquemas más clásicos, alternando el 4-2-3-1 y el 4-5-1, en busca de mayor equilibrio.

Donde más ha penalizado esa transición ha sido lejos de casa. No en vano, el conjunto oscense figura entre los peores visitantes del campeonato, siendo concretamente el tercero menos productivo. Sin embargo, el foco blanquiverde se sitúa en El Alcoraz, escenario en el que el Córdoba CF también tratará de cerrar la primera vuelta con nota y, de paso, enlazando su tercer triunfo consecutivo tras superar fechas atrás a Burgos y Mirandés.

El Alcoraz, terreno firme

Eso sí, como local, el Huesca presenta números correctos, sin alardes pero sólidos. Ha sumado 16 de los 30 puntos que figuran en su casillero ante su público, apenas tres menos que a estas alturas del pasado ejercicio. En ese sentido, la fiabilidad en casa se ha mantenido.

Los registros goleadores también dibujan un perfil reconocible: 13 tantos a favor y 12 en contra en El Alcoraz, cifras calcadas a las del Córdoba CF en su feudo. Solo dos equipos han logrado llevarse el triunfo del estadio oscense esta temporada: Real Valladolid (1-4) y Granada (0-1). Otros aspirantes de peso, como Racing de Santander (1-1), Sporting (2-0), Las Palmas (1-1) o el propio Burgos (2-1), no lograron salir indemnes.

Sergi Enrich celebra un gol con el Huesca.

Sergi Enrich celebra un gol con el Huesca. / laliga

Los veteranos al frente

Otro de los pilares del Huesca reside en la experiencia de su plantilla. Hasta cinco de los once futbolistas más utilizados superan o alcanzan los 34 años. En la portería aparece Dani Jiménez (34), en su segunda campaña en el club y la duodécima consecutiva en Segunda División. En la zaga, el capitán Jorge Pulido (34) -con su futuro marcado por un inminente traspaso al Almería o su llegada libre en verano- sigue siendo una referencia tras nueve temporadas en el club, dos de ellas en Primera, solo superado por Juanjo Camacho en número de partidos oficiales.

A su alrededor emergen otros nombres curtidos como Óscar Sielva (34), Portillo (35) o el delantero Sergi Enrich (35), autor de tres goles. Junto a ellos, el Huesca combina juventud y proyección con piezas como Enol (24), máximo artillero del equipo con cuatro tantos, Jesús Álvarez (26) o Iker Kortajarena (25), completando un bloque heterogéneo que buscará apurar sus opciones ante un Córdoba CF que llega al alza.

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