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Actualidad blanquiverde

Albarrán, Alcedo y la pérdida de mordiente en el lateral izquierdo del Córdoba CF

El de Badalona suma siete jornadas fuera de su sitio habitual, mientras el roteño va aclimatándose al puesto tras lesión y Vilarrasa continúa sin fecha de vuelta

Carlos Albarrán, durante un partido de esta temporada en El Arcángel.

Carlos Albarrán, durante un partido de esta temporada en El Arcángel. / A.J. GONZÁLEZ

Miguel Heredia

Miguel Heredia

Córdoba

El Córdoba CF atraviesa una racha de indecisión en Segunda División que ha servido para poner de manifiesto dos realidades: hace más de un mes que no carbura en ataque y, en fase defensiva, tampoco está logrando firmar el rendimiento deseado. En esa primera línea, la entrada y salida de nombres propios también se ha vuelto una constante en esta fase del calendario -curiosamente en la que más se está resintiendo-, bien por lesión o por sanciones. Casi perenne, eso sí, se mantiene por ahí Carlos Albarrán, que frente al Leganés en Butarque (0-0) volvió a ser el elegido para ocupar el lateral izquierdo y firmó en él su séptima actuación de inicio de esta temporada. Y, de nuevo, sin terminar de convencer.

Porque entre las idas y venidas, el zaguero catalán, destacado cursos atrás por su clara vocación ofensiva desde el flanco diestro, acumula ya el 70% de sus titularidades jugando a pie cambiado. Y el balance, entre ellas, vuelve a repetirse: cumple en defensa, pero desaparece como recurso ofensivo. Su perfil, tan incisivo por la derecha, pierde casi toda incidencia al atacar desde la izquierda, donde su participación con balón se reduce a lo testimonial y apenas viene ofreciendo desequilibrio.

Y es que el «21» solo ha actuado en su banda natural tres veces en todo el curso, todas ellas entre las primeras cuatro jornadas. Desde su regreso tras un mes de ausencia por motivos familiares -tras el fallecimiento de su madre en octubre-, ha tenido que volver directamente al costado opuesto en ausencia de alternativas: primero, por las lesiones de Juan María Alcedo e Ignasi Vilarrasa; después, porque el primer de ellos aún no ha dado el salto al once.

La aclimatación de Alcedo

No obstante, algo parece moverse en torno al defensor roteño, aunque con cautela. Y es que Alcedo, el único lateral zurdo natural del primer equipo en estas fechas, encadena tres presencias consecutivas participando en los tramos finales de las últimas citas. Tras lesionarse ante el Castellón en la cuarta jornada, aquejado de una una luxación acromioclavicular de tercer grado que requirió su paso por quirófano, reapareció en convocatoria contra el Deportivo, volvió a vestirse de corto en Granada y todo indica que el plan del cuerpo técnico pasa por dosificarlo para una incorporación gradual, quizá con vistas a que pueda asumir pronto el rol de forma definitiva.

Su perfil invita al optimismo: es ofensivo, se suelta arriba con naturalidad, y en apenas 92 minutos repartidos en seis encuentros ha dejado un par de acciones que apuntan a dar más proyección atacante que la fórmula actual. El Córdoba CF ha perdido, precisamente, una de sus principales armas de los últimos tiempos: la profundidad desde el lateral zurdo. Tiempo atrás la servía José Manuel Calderón, brillante en Primera RFEF pero sin terminar de aclimatarse al fútbol profesional; luego Vilarrasa, que sí había asumido el paso adelante hasta su lesión en términos ofensivos -ya sumaba un gol-, aunque algo más exigido en la retaguardia. Y entre tanto, lo que queda actualmente es un hándicap importante en campo rival.

Juan María Alcedo, junto a Sergi Guardiola en un encuentro de esta temporada.

Juan María Alcedo, junto a Sergi Guardiola en un encuentro de esta temporada. / Francisco fernández

La espera de Vilarrasa

Desde un prisma distinto, otro dolor de cabeza particular para Iván Ania en este campeonato gira en torno al «caso» de Ignasi Vilarrasa, de baja y sin plazos a la vista. «Vilarrasa no tiene fecha marcada. Está mucho mejor, ojalá que esté a la vuelta de navidades, que pueda participar un poco con el grupo», señalaba el propio preparador en vísperas de la visita a Butarque. Desde principios de octubre se borró su nombre del once, aquejado de una reticente pubalgia que, según el propio club, se está tratando a través de un plan específico conservador. Concluye eso en que no existe momento claro, ni si quiera una horquilla, para el regreso del catalán, fichado este verano procedente del Huesca y llamado a ser clave en el plantel una vez recuperado.

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