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Actualidad blanquiverde

La Romareda, testigo de un hecho insólito: el Córdoba CF sin Carlos Marín 303 días después

El meta no se perdía un encuentro desde el choque de la última jornada de Liga ante el Algeciras del pasado curso

Carlos Marín se ajusta los guantes durante una sesión en El Arcángel.

Carlos Marín se ajusta los guantes durante una sesión en El Arcángel. / manuel murillo

María Canales

María Canales

Córdoba

El Córdoba CF hace tiempo que encontró en Carlos Marín al dueño de su portería, su guardián bajo los palos. Cuatro temporadas, tres categorías diferentes y un ascenso de por medio avalan al almeriense como una pieza fundamental en el esquema de Iván Ania, hasta el punto de también portar el brazalete de capitán. La fiabilidad o la regularidad, entre otros, han sido algunos de sus argumentos para asentarse año tras año en el once, un sitio del que, salvo circunstancias excepcionales, no se había apartado. La última fue en el encuentro ante el Real Zaragoza en La Romareda (1-1), no obstante, en el que el meta no pudo participar por molestias musculares en el sóleo.

Y es que la ausencia del «13» fue uno de esos raros episodios -contados- en los que Ania ha tenido que prescindir de su arquero titular. Le abrió eso la puerta a Ramón Vila, también colocando un dato singular de fondo: ante los maños fue la primera vez que Marín se perdía un encuentro de Liga en toda la temporada, 303 días después de su última ausencia en la alineación inicial.

Inamovible bajo palos

Desde su llegada, allá por el mercado estival previo al curso 2021-2022 en Segunda RFEF, las veces que el arquero ha estado ausente se cuentan con los dedos de una mano. El último antecedente en el que el almeriense no defendió la portería cordobesista data de la jornada tres de la pasada temporada, ante el San Fernando, cuando fue sancionado tras ser expulsado en la visita al Murcia. También en el cierre de aquella misma campaña, frente al Algeciras, se quedó en el banquillo por decisión técnica, al estar el play off asegurado, y siendo Lluís Tarrés quien ocupó entonces su lugar de forma puntual.

En el curso 2022-2023, en Primera RFEF, Marín se perdió tan solo un partido: la última jornada de competición liguera. Sin nada en juego, Manuel Mosquera optó por darle minutos a Pablo Picón, guardameta suplente, en la victoria en El Arcángel frente al Badajoz (3-1), con la que se puso el broche a una campaña algo dramática.

Carlos Marín, durante un encuentro de esta temporada con el Córdoba CF.

Carlos Marín, durante un encuentro de esta temporada con el Córdoba CF. / LOF

Si bien el almeriense no se asentó en el esquema hasta avanzado su primer curso con la blanquiverde. Fue en la jornada 16 de la campaña 2021-2022, en la cuarta categoría nacional, cuando comenzó con el rol de suplente ante las titularidades de Felipe Ramos. Desde el choque ante el Ceuta en el Alfonso Murube, eso sí, le ganó la partida al madrileño, adueñándose de la portería. A partir de ese momento, a excepción de las jornadas 22 y 32, los tres palos blanquiverdes han sido de su total propiedad.

Presente, pasado y futuro

Aunque más allá de esas excepciones, Marín ha demostrado ser uno de los argumentos más sólidos de un Córdoba CF que sigue batiendo registros en su regreso al fútbol profesional. También está estrenándose en la categoría de plata a nivel individual, donde ha encontrado el espacio adecuado para seguir sumando encuentros con la elástica blanquiverde -ya ha disputado 125 en Liga desde su fichaje-, a la que ha venido defendiendo ya fuera en el sótano del fútbol español años atrás o ahora a un paso de la élite. Y con contrato hasta 2027, la idea es que siga haciéndolo en el futuro.

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