Kiosco

Diario Córdoba

ACTUALIDAD BLANQUIVERDE

El Córdoba CF y sus rivales: ¿en manos de quién estamos?

Capital árabe, empresas de videojuegos, jugadores de fútbol, bancos o empresas conserveras, entre los propietarios de los clubs del Grupo 1 de Primera RFEF | También hay lugar a un club de fútbol popular o a otro que intenta transformarse en SAD

Thibaut Courtois y Borja Iglesias, accionistas de Dux Gaming, propietaria del Dux Inter de Madrid. CÓRDOBA

¿En manos de quién estamos? El Córdoba CF, ya se sabe, pertenece al fondo bareiní Infinity Capital, que rige los destinos de la entidad blanquiverde desde hace casi tres años. Dos filiales, tres clubs -uno de ellos en formato «popular»- y 15 sociedades anónimas deportivas conforman el Grupo 1 de Primera RFEF, en el que competirá el conjunto cordobesista la próxima temporada. Dicho grupo resulta de lo más variopinto en lo que se refiere a sus propietarios. No ya por la diversidad de organizaciones que competirán en él, sino también porque un 20% está intervenido por capital extranjero, incluido el Córdoba CF. Muy lejos de aquel Grupo 4 de Segunda B desde el que logró el último ascenso a Segunda División A, en 2007, y aun más lejos del anterior ascenso al fútbol profesional, en 1999. Empresarios ingleses, italianos, fondos o empresas de Oriente Medio, así como firmas conserveras, de transporte de viajeros por carretera e incluso una firma de videojuegos, así como un famoso televisivo -en su día-, son algunos de los variopintos propietarios de los clubs del Grupo 1 de Primera RFEF. De una manera u otra, todos parecen tener juntas de accionistas o asamblea de socios más que entretenidas. Los que las pueden «disfrutar» aún.

Un caso llamativo y no es Abanca

Geográficamente, en Galicia ya es conocido que el Deportivo está en manos de Abanca, que hace dos años capitalizó en acciones 35 millones de euros de deuda que mantenía la entidad de Riazor con la bancaria. Por su parte, el Racing de Ferrol está en manos del Grupo Élite, propiedad de Ignacio Rivera, cabeza visible del grupo cervecero Estrella Galicia, lo que hizo mantener la estabilidad al club ferrolano después de muchos años dirigido por la familia Silveira. Además del Celta de Vigo B, el Grupo 1 de Primera RFEF tendrá otro club gallego la próxima temporada, el Pontevedra, presidido por la única presidenta de los 20 equipos, Lupe Murillo (también accionista y directora general de Pescamar), y participado mayoritariamente por Conservas Pescamar, Monbús y otros empresarios locales y regionales. Lo más llamativo del club granate es la concentración de la participación accionarial, ya que Marabal, Meañomar e Inversiones y Gestiones Alimenticias SL, corriente crítica de la actual presidenta, aglutina casi el 34% del accionariado. En todo caso, la de Lupe Murillo merece una historia aparte en lo que a trayectoria se refiere, porque llegó a ser parlamentaria gallega y su padre un reconocido médico que hizo despuntar empresarialmente una mutua.

Del fútbol popular a los árabes

Viajando hasta Castilla y León, el Grupo 1 tiene allí a los dos extremos de filosofía futbolística que existen hoy en día en el balompié español. Por un lado, una SAD como la Cultural Leonesa, controlada por un grupo extranjero, en este caso, la Academia Aspire, de Catar, que lleva ya muchos años gestionando el club leonés. Por el otro, el Unionistas de Salamanca, máximo exponente del fútbol popular del país, un club que ha triunfado doblemente: llegar a la tercera categoría del fútbol español y hacerlo sin transformarse en SAD, estando en manos de sus seguidores y aficionados. La dramática experiencia de la desaparecida Unión Deportiva Salamanca sigue en la memoria del aficionado charro.

Lupe Murillo, presidenta del Pontevedra, entre el exblanquiverde Charles y su compañero Rufo. EL FARO DE VIGO

Bajando un poco al sur se encuentran los dos clubs extremeños. Por un lado, el Badajoz, que recientemente fue vendido por Joaquín Parra, actualmente en la prisión de Alhaurín, a una sociedad compuesta por una empresa mexicana (Atlantis) y otra española (Lanuspe), esta última, regida por Luis Oliver, exdirector general deportivo del Córdoba CF y que tendrá mano (y algo más) en los designios del club pacense. El Mérida fue comprado recienemente por un empreario inglés afincado en Los Ángeles, Mark Heffernan que, de alguna manera, ha tenido vida cercana al fútbol, aunque es la primera a nivel profesional.

Courtois, Borja Iglesias y los Sixers

En los seis equipos de la Comunidad de Madrid hay de todo. Aparte el filial blanco, Real Madrid Castilla, está el Rayo Majadahonda, en manos del futbolista Alejandro Arribas, actualmente en el Juárez, de la Primera mexicana. La UD Sanse es propiedad de una firma inmobiliaria, Allala Urbana, cuya cabeza visible es el también presidente del club, Javier Gómez, mientras que el Dux Inter es también un caso peculiar. Su propietario es Dux Gaming, empresa de videojuegos participada por el portero del Real Madrid, Thibaut Courtois, el delantero del Betis, Borja Iglesias y el influencer DjMariiO. Los dos descendidos de Segunda División A también tienen un respaldo estable. El máximo accionista del Fuenlabrada es el Grupo Pradena, un conglomerado inmobiliario y de servicios, mientras que el Alcorcón está en manos de un consorcio formado por la Academia Aspire (los mismos de la Cultural Leonesa) junto a David Blitzer, dueño de los Sixers, y otros socios capitalistas menores.

Félix Sancho, con sus jugadores del Burgos Conecta, rodilla en suelo tras descende de la ACB, esta temporada. AS

Ya en el Sur, el Linares Deportivo es aún un club deportivo que se encuentra en fase de transformación en sociedad anónima deportiva, aunque la primera ronda de acciones de la futura SAD linarense fue un fracaso, ya que acudieron muy pocas personas a suscribirlas, lo que deja su futuro un punto en el aire. El Algeciras está en manos de Félix Sancho, el mismo propietario del Hereda San Pablo (Burgos Conecta), hasta esta campaña en la ACB. Se trata del dirigente que se hizo conocido por obligar a sus jugadores en el último partido de liga a salir de nuevo a la cancha y poner rodilla en tierra para pedir perdón a sus seguidores, presentes en el pabellón burgalés. La Balompédica Linense es propiedad del italiano Raffaele Pandalone, empresario logístico, hotelero y de otros servicios, que tuvo una experiencia anterior como inversor en el Marbella. En el San Fernando CD rige sus destinos Louis Kinziger como cabeza visible de un grupo de oriente medio y, finalmente, el caso más curioso, si no los hay suficientes entre los 19 anteriores: la Agrupación Deportiva Ceuta. El club caballa está regido por Luhay Hamido desde hace un lustro. Luhay Hamido se hizo famoso por su aparición televisiva en Gran Hermano 5. Fue el concursante que dijo aquello de «pa chulo, chulo, mi pirulo». Se hizo con los designios de la AD Ceuta tras relevar a un clásico del fútbol ceutí, Angelín, algunos dicen que tras abonar 30.000 euros, otros, tras pagar aún más dinero. El caso es que desde que es presidente, el club caballa ha celebrado varios ascensor y llega a una categoría «profesionalizada, aunque no profesional», como dicen las propias normas de la Primera Federación.

Compartir el artículo

stats