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El Córdoba CF y el dinero en la Primera RFEF

Más allá del deseo o las aspiraciones, al menos una docena de clubs tienen mayor potencial económico que la entidad blanquiverde

Juanito observa su móvil en la Ciudad Deportiva del Córdoba CF. MANUEL MURILLO

Qué capacidad tiene el Córdoba CF en Primera RFEF. Desde la entidad blanquiverde no se ha dudado en señalar al equipo de El Arcángel como aspirante, incluso, al primer lugar de la clasificación del Grupo 1 de Primera RFEF para la temporada 2022-23. Para ello no solo deberá disponer de un presupuesto suficiente, sino que tendrá que pelear contra otros 39 equipos para reforzar la plantilla y que esta se sitúe entre las mejores de la categoría. El discurso del «odio al fútbol moderno» queda muy bien como manifestación cara a la grada y conseguir el fácil aplauso de esta, pero la realidad dice que ya el fútbol antiguo, el de hace casi un siglo, se sostenía principalmente sobre el dinero, es decir, ya era «fútbol moderno».

En ese concepto tan tópico se incluye hoy por hoy el Córdoba CF, con el respaldo económico de un fondo bareiní que, sin embargo, no le convierte en la principal potencia económica de la categoría, ni tan siquiera de su grupo. El consejero delegado del Córdoba CF, Javier González Calvo, manifestaba hace muy pocos días que «el fútbol es otra cosa que solo dinero» y que «la familia que es dueña del Córdoba CF posiblemente tenga más dinero que los propietarios» del Deportivo de La Coruña (Abanca), «pero eso no significa que tengamos que ir derrochando dinero», defendió, ya que en el Córdoba CF entienden «que el fútbol es mucho más que dinero». «Nosotros queremos convencer a los jugadores por el proyecto y porque vienen a una ciudad maravillosa para vivir», apuntó.

El Córdoba CF reconoció hace unas semanas que su presupuesto deportivo para la próxima temporada en Primera RFEF giraba en torno a los dos millones de euros, incluyendo las rescisiones de Toni Arranz, Omar Perdomo, Bernardo Cruz y Luismi Redondo. Es decir, que la plantilla puede quedar en un coste aproximado de 1,7-1,8 millones de euros, incluyendo el cuerpo técnico. El Racing de Santander ascendió esta misma temporada con un presupuesto deportivo que sobrepasaba los dos millones de euros, mientras que el plantel del Albacete, pese a algunas voces desde el cuadro manchego que dejaban la cuenta en dos millones, se valora que estuvo más cerca de los 2,5 millones de euros, una cifra parecida a la del Andorra, que presupuestaba 3,5 millones de euros para todo el club. Evidentemente, el Villarreal B contaba con un respaldo económico aún mayor que el de los tres «compañeros de viaje» hasta el fútbol profesional.

Músculo económico

Pero otros clubs de Primera RFEF que no llegaron a ascender mostraron el mismo o mayor músculo económico que los que finalmente lograron el ascenso. Y contra ellos está compitiendo el Córdoba CF en el mercado de fichajes. Ya es conocido el caso del Deportivo de La Coruña. De hecho, el propio González Calvo reconoció que los coruñeses ganaron la partida al conjunto blanquiverde en los casos de Gorka Santamaría y de Isi Gómez (no le convenció la ciudad y sí el dinero), de ahí que declarara que intentarán «no sacar nada en prensa para que no se meta el Deportivo» en futuros fichajes. Por mucho que desde la capital gallega se apele a «ajustar costes» en esta temporada, el suyo es un discurso recurrente desde hace años que, finalmente, no se cumple y las cuentas señalan de nuevo a una cantidad cercana a los cuatro millones de euros como presupuesto para lograr el ascenso a Segunda División A, es decir, el doble, como mínimo, que el del Córdoba CF.

El Badajoz tuvo un presupuesto de tres millones de euros hace dos temporadas y la pasada campaña presupuestó algo más de 1,5 millones, una cuenta que se sobrepasó, como casi siempre ocurre en el fútbol. El desembarco de los nuevos propietarios, un grupo mexicano que llega de la mano de Luis Oliver, prevé un presupuesto en torno a los dos millones de euros, aunque como ocurre con otros clubs de la categoría, podría haber cierta divergencia entre lo que dice la oficialidad y lo que es la realidad. Nadie, en cualquier caso, excluye al Badajoz no solo de entre los favoritos al ascenso, sino tampoco entre los que más potencial económico pondrá esta campaña a disposición del objetivo.

Ignacio Rivera, CEO de Estrella Galicia y máximo accionista del Racing de Ferrol. EL FARO DE VIGO

La familia Silveira era la dueña del Racing de Ferrol en los éxitos ferrolanos de la última década, pero el fallecimiento del padre en el 2016 y la muerte del hijo tras una larga enfermedad, en el 2018, abocó a su venta en el 2017 al Grupo Élite, que lidera Ignacio Rivera, cuya familia es propietaria de Estrella Galicia. La línea de aspirante al ascenso no la perdieron los ferrolanos pese al cambio de propiedad. Tanto es así, que la plantilla tuvo un coste la pasada temporada de 2,7 millones, que le dieron para disputar las eliminatorias de ascenso, pero no para llegar al fútbol profesional. La continuidad, tanto de la propiedad como de la inversión económica, está garantizada en El Ferrol para la temporada 2022-23.

Un club del que se habla relativamente poco y tiene un buen potencial económico para la categoría es la Unión Deportiva Logroñés. El club está en manos desde hace años de Félix Revuelta, propietario de la cadena Naturhouse, uno de los hombres más ricos de España, cuyo patrimonio neto personal se sitúa por encima de los 150 millones de euros. Los riojanos tuvieron la pasada temporada un presupuesto global de 3,5 millones de euros que situaba el deportivo en cerca de 2,5 millones. Además, la ayuda al descenso, 1,25 millones de euros, la repartieron en dos campañas, por lo que en esta que comenzará en breve aplicarán 625.000 euros, lo que supone, por sí misma, la contratación de media docena de futbolistas de nivel.

La Cultural Leonesa es otro caso de «gasto contenido» y, aún así, seguir siendo un rival fuerte en contrataciones y sobre el campo, pese al fiasco de la pasada temporada. Con el respaldo de la Academia Aspire de Catar, el director general culturalista, Felipe Llamazares, anunció hace unas semanas que el presupuesto para la 2022-23 será «similar» al de la 2021-22, es decir, algo más de tres millones de euros de presupuesto de los que dos tercios, en torno a los dos millones de euros, serán para la primera plantilla.

Por su parte, la AD Ceuta tendrá la particular fuerza de su singularidad, tal y como les ocurre a los equipos insulares -canarios, principalmente- o navarros. El apoyo de las instituciones públicas será fundamental para generar la diferencia con la competencia y, así, el Gobierno de la Ciudad Autónoma respaldará a los caballas con, al menos, 1,2 millones de euros, elevando el presupuesto hasta los 3,5-4 millones de euros, según manifestó esta semana su presidente, Luhay Hamido, que en su momento saltó a la fama por ser uno de los participantes de Gran Hermano 5. La plantilla ceutí tendrá un coste superior a los 2,5 millones y podría llegar hasta los tres millones, muy por encima de la blanquiverde.

A esta media docena de rivales, el Córdoba CF deberá añadir, solo en su propio grupo, a los dos filiales, el Celta de Vigo y el Real Madrid Castilla, aunque ambos, en realidad, no son rivales en sí en la confección de plantilla. Ni de blanquiverdes ni del resto.

También en el otro grupo

Pero no son los únicos, estos seis, con un presupuesto igual o superior al del Córdoba CF. En el Grupo 2 -aparte del Nástic- hay también no pocos clubs que parten con unas cuentas más potentes que las del Córdoba CF, por aquello de poder cruzarse con alguno en caso de alcanzar los play off de ascenso. Aunque no a todos, sí habrá que señalar a los más particulares, como es el caso del Intercity, del que ya se plantea que tendrá un presupuesto deportivo en torno a los cuatro millones de euros. «Somos un caso único en el mundo», explicaba hace unos días Toni Gallego, principal ejecutivo del grupo Intercity, a El Confidencial. «Nuestro modelo tiene la consideración de startup: es decir, alguien tiene una idea y necesita inversión; después un producto y necesita más inversión; a continuación necesita más inversión para comercializarlo hasta lograr, finalmente, que sea sostenible: llegar a ingresar los 6 u 8 millones de televisión por estar en Segunda División, además de las ayudas de LaLiga y de la Federación». Doblará en presupuesto al Córdoba CF en la temporada 2022-23 tras cambiar su organigrama técnico, que encabezó estos dos últimos años Quique Hernández, quien fuera entrenador blanquiverde hace tres lustros.

El del Atlético Baleares también es un caso especial. El club baleárico está desde hace casi una década en manos de Ingo Volckman, un alemán dedicado a los negocios inmobiliarios y hoteleros que empezó intentando, de alguna manera, imitar al Hertha de Berlín, club del que es abonado y forofo. Pero poco a poco entendió que en el fútbol español las cosas funcionan de otra manera. Hace cuatro años inyectó 8,1 millones de euros al club para compensar pérdidas y estuvo a un paso de Segunda A, categoría que no pisa el Atlético Baleares desde hace más de medio siglo. Y en esta 2022-23 volverá a intentarlo con un presupuesto deportivo que no bajará de los 2,5 millones.

El Eldense tuvo la pasada temporada un presupuesto de dos millones de euros en Segunda RFEF y ascendió en la prórroga de la final, en el Pepico Amat -su campo-, ante el Sestao, un encuentro dirigido por el cordobés Camacho Garrote. El dueño del Eldense es Finetwork, patrocinador hasta hace poco de la RFEF, y las previsiones para su primera temporada en Primera RFEF hablan de que su capacidad económica no bajará de los tres millones de euros para la parcela deportiva, lo cual le hace también un rival directo del Córdoba CF en el mercado de fichajes. René Ramos, agente y hermano del central sevillano, ejerció como director deportivo la pasada temporada, cargo del que aparentemente saldrá para la próxima.

Otro club que manejará un presupuesto similar al Córdoba CF será el San Fernando. Los de La Isla tuvieron el pasado año casi 1,5 millones de euros a su disposición, solo para el área deportiva, mientras que en la próxima campaña 2022-23, podrían estirar algo el chicle y rozar la cantidad efectiva de la que dispondrán los blanquiverdes.

Y, finalmente, los cuatro descendidos: Amorebieta, Real Sociedad B, Alcorcón y Fuenlabrada recibirán cada uno 1,25 millones de euros como ayuda al descenso, a la que habrá que añadir el valor de la plaza en el fútbol profesional. Evidentemente, los alfareros ingresarán más después de una docena de años en el fútbol de plata, por lo que su ingreso extra, en global, rozará los cuatro millones de euros, a los que habrá que añadir los recursos propios del club, también respaldado por la Academia Aspire. Por lo tanto, el objetivo, las aspiraciones o los deseos de los 40 equipos de bronce tienen la legitimidad del trabajo bien hecho, a priori, desde las direcciones deportivas, que buscarán la sorpresa. Luego, la economía y otros factores pondrán a cada uno en su sitio. También al Córdoba CF.

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