Kiosco

Diario Córdoba

TOCAR Y PASAR

El Córdoba CF y el derecho recuperado a la ilusión

La entidad blanquiverde marca otro hito insólito: un seguidor puede enseñar su abono para la temporada 22-23 cuando su equipo aún no ha terminado la actual

Cordobesistas de distintas generaciones en el primer día de la venta de abonos. MANUEL MURILLO

Solamente hay un lugar en España en el que un aficionado puede enseñar el carné de abonado a su club de fútbol para la temporada 22-23... ¡cuando aún no ha terminado la 21-22! Lo del Córdoba CF es una carrera a todo ritmo por recuperar el terreno perdido. El tiempo ya no vuelve atrás, pero el que maneja ahora lo aprovecha al máximo. A la entidad blanquiverde le está cundiendo. Fue el primer club en ascender y convertirse en miembro de la Primera RFEF, una categoría que tiene en el escalón superior la Segunda División, ese escenario que alguna vez fue tenido como un desdoro y que ahora supone un paraíso por recuperar. Que el regreso tenga una velocidad tan rápida como la caída a los sótanos es un sueño recurrente para los cordobesistas más optimistas, que también los hay. Y después de este curso, con más motivos.  

La presentación de la campaña de abonados ha sido un fiel reflejo de los aires que se respiran en la entidad. No se ven poses grandilocuentes, ni parafernalia efectista, ni encargos -previo pago de su importe- de rodaje a afamados directores de cine, ni desfile de declaraciones de autores del asunto como si fuera la gala de los Óscar. Nada de eso. Todo es ahora más sencillo y natural, más del fútbol que viene de la sangre y del legado de los que nos precedieron, de las anécdotas convertidas en leyenda. Y funciona. 

La voz de una niña marca en un puñado de segundos un tratado sobre el Córdoba y el fútbol. ¿Qué nos impide ilusionarnos? ¿Qué nos empuja al fatalismo como parapeto emocional ante desgracias futuras? ¿Qué intrincado mecanismo sensorial hace que sintamos como delegados de nuestra pasión a quienes se enfundan la blanquiverde, vengan de donde vengan? Los niños, que tienen la facultad de imaginar el futuro con alegría, son los protagonistas del mensaje que el Córdoba CF quiere mandar a la ciudad. 

Si hubo una temporada en la que el personal se sacó el carné sabiendo que no iba a poder entrar en El Arcángel -los tiempos duros de la pandemia del covid- y se superaron los nueve mil después de la catástrofe del descenso... ¿qué puede pasar ahora? Las previsiones marcadas por el Córdoba se sitúan en los 11.000. Y entre ellos habrá muchos chavales que están entusiasmados porque vieron a un Córdoba campeón, que le ganaba a todo el mundo y que repartía alegría. Benditos sean.  

Compartir el artículo

stats