Otro amistoso y otra oportunidad para mejorar. Lo primero, antes de todo, es conocerse. Y el Córdoba CF sigue siendo, a día de hoy, un grupo de futbolistas de distintas procedencias que se esfuerza por convertirse en un bloque. Ahí residirá su fuerza. Esta tarde, a partir de las 20.30 horas, recibirá en El Arcángel a un adversario que fue vecino de categoría hasta no hace mucho, en esos tiempos de los estertores de la Segunda B en los que ambas entidades se ufanaban de proyectos costeadísimos para buscar la entrada en mapa profesional. Al Marbella no le salieron las cosas, evidentemente. El Córdoba jugará el próximo curso en la Segunda RFEF y los malagueños lo harán en la Tercera RFEF tras un curso pasado de lo más caótico.

 La actualidad del plantel blanquiverde queda focalizada en la portería. Las molestias de Felipe Ramos -cuádriceps- y Carlos Marín -debe coger el nivel del resto del grupo- dejaron como únicos inquilinos de la meta a dos cancerberos del filial: Jaylan Hankins y Alejandro Barea. Ambos, salvo cambio de última hora, podrían ser los seleccionados para recibir a la escuadra costasoleña. Sin embargo, los problemas habituales de la preparación estival no solo residen en la citada línea del verde. El lateral Tala y el centrocampista Javi Flores se quedaron al margen, durante las sesiones previas, con el recuperador Javier Poveda. Además, los también defensores Carlos Puga y Álex Meléndez y el medio Julio Iglesias no practicaron con el grueso del vestuario.

Ante la situación, el listado de jugadores disponibles para el encuentro de este miércoles quedaría conformado por Hankins y Barea en puerta; José Ruiz, Rafa Castillo, Bernardo Cruz, José Cruz, José Alonso, Ferney Mosquera, Valtteri Vesiaho, Ekaitz Jiménez y Manolillo en defensa; Alejandro Viedma, Toni Arranz, Abreu, Miguel de las Cuevas y Álex Bernal para el centro del campo; Simo Boizaidi, Omar Perdomo, Luismi Redondo y Ale Marín por los extremos, mientras que arriba quedan Willy Ledesma, Antonio Casas y Adrián Fuentes. 

Sobre Samu Delgado, lo cierto es que el atacante manchego entró en dinámica -mejorando notoriamente de su lesión- y está por ver si el técnico cordobesista le otorga minutos o si prefiere esperar. Su evolución está siendo más que interesante, después de haber padecido una grave lesión que le ha mantenido apartado de la competición durante todo este año. De hecho, el futbolista conquense aceptó a que su ficha federativa quedara desactivada en el pasado mercado invernal para que el club pudiera fichar refuerzos en su tentativa de agarrarse a un ascenso - ni a Segunda ni a Primera RFEF- que se le escapó. En plenitud de facultades, Samu puede ser un elemento desequilibrante en la categoría.

Tras el Linares

El duelo ante el Marbella llega después del estreno casero el pasado sábado ante el Linares, de la Primera RFEF, en un amistoso que durante gran parte no lo pareció. Hubo gestos torvos y rifirrafes que terminaron, incluso, con expulsiones al finalizar el partido: Willy y Carracedo, ex blanquiverde en el cuadro azulino, vieron la tarjeta roja por enzarzarse delante del árbitro ya camino de los vestuarios.

En lo futbolístico, las sensaciones no fueron malas. Más bien al contrario. El equipo generó juego y oportunidades, pero le faltó concreción. Y esa es una de las peores enfermedades en el fútbol. Que tiene cura es algo de lo que están convencidos los constructores del Córdoba CF -en especial su director deportivo, Juan Gutiérrez- y el técnico Germán Crespo. De la temporada pasada siguen como referencias ofensivas De las Cuevas, Willy Ledesma y un promocionado Luismi Redondo, que agarró el 9 que lució Piovaccari. La batería ofensiva se ha reforzado con el ariete Adrián Fuentes, el versátil Antonio Casas y extremos con talento para la creación como Omar Perdomo y Simo Bouzaidi.

Crespo corrige movimientos en El Arcángel. Francisco González

La afición aplaudió a los suyos al final del partido, homologando su esfuerzo y dando un voto de confianza al renovadísimo plantel blanquiverde. Con pocas -pero ilustres- referencias del pasado -los capitanes Flores, Bernardo y De las Cuevas, más Willy-, el Córdoba está buscando nuevo vigor en una brigada de recién llegados que tiene hambre por progresar de la mano del club.

Un rival con nombre y urgencias

El Marbella peleó por el ascenso en la campaña que se paralizó por la pandemia del covid, la 19-20 -fue noqueado por el Peña Deportiva (0-2)-, y trató de hacerlo, sin ningún éxito, en la pasada. Si lo del Córdoba fue autodefinido como «una hecatombe», lo del Marbella se quedó sin calificativo. Los resultados dieron la espalda a un vestuario que lideró como técnico José Manuel Aira -hasta la jornada decimoctava- y que posteriormente cayó en manos de Abraham García. La debacle deportiva condenó a los marbellíes hacia la Tercera RFEF, división en la que parten como uno de los principales candidatos para el ascenso.

Lo hacen con una plantilla absolutamente remozada. Julio Rico, Pablo de Castro, José Carlos Sánchez, Ocaña, Pato, Kiko Carmona, Álex García, David Valero, Jaime Isuardi o Sergio Pereira firmaron en un equipo que entrenará el propio García y que inició la pretemporada el pasado 26 de julio. La contienda en Córdoba será la primera que acometan, ya que se suspendió -por causas administrativas- la que debían jugar ante el Xerez CD.

Victoria visitante la última vez

La última visita del Marbella a El Arcángel se produjo el 22 de diciembre de 2019. Los de David García Cubillo derrotaron por 1-2 a los blanquiverdes gracias a los goles de Manel y Mustafá -Owusu había empatado-. En el once malacitano estuvieron Samu Delgado y Álex Bernal, actuales jugadores cordobesistas como José Cruz, que era parte del equipo costasoleño y que no saltó al verde.

La próxima parada para el Córdoba CF se producirá el sábado 7 de agosto en Punta Umbría (19:30 horas). Allí esperará el Recreativo de Huelva, otro de los históricos del fútbol español que arrancarán en la Tercera RFEF. Será, por lo tanto, el primer encuentro lejos de la provincia para los hombres de Crespo.