EL ANÁLISIS

El Córdoba CF que quieren ver: por el carril

La imagen de estabilidad que ahora proyecta el club estimula al cordobesismo, que se vuelve a reconectar en un momento deportivo crucial | Germán Crespo ya inyecta su estilo a un equipo construido para el ascenso

Aficionados del Córdoba CF en la grada de El Arcángel durante el acto de presentación de las nuevas equipaciones.

Aficionados del Córdoba CF en la grada de El Arcángel durante el acto de presentación de las nuevas equipaciones. / A.J. González

Francisco Merino

Francisco Merino

Que los aficionados se entreguen con pasión al debate sobre si el color negro del pantalón en la nueva equipación del Córdoba CF puede o no herir sensibilidades es un síntoma evidente de que, por fin, el club ha entrado en el carril de la normalización. El cordobesismo ha visto a los suyos tocar el cielo y bajar al subsuelo en apenas seis años, aliñados con guerras intestinas, disputas judiciales, un saqueo infame, un cambio de propiedad, otro concurso de acreedores y un rosario de episodios bochornosos.

La sobredosis de disparates aniquiló una ilusión que ahora se empieza a recuperar. La capacidad de aguante del cordobesista no tiene límites. Lo de empezar de cero puede llegar a ser un estimulante de primer orden. Desde la cúpula del club han insistido en un mensaje: «Ya se tocó fondo». Todo, necesariamente, debe ir a mejor. Hace tiempo que el Córdoba descartó la búsqueda del placer en su hoja de ruta para decantarse por la huida del dolor. Quizá haya llegado el momento de cambiar la tendencia. 

Desde la Segunda RFEF, la cuarta división del país, el Córdoba está en disposición de construir recuerdos imborrables. Como en aquel curso 84-85 en Tercera que marcó a una generación blanquiverde con hazañas de consumo doméstico, lejos de los focos mediáticos nacionales. Las nuevas hornadas de cordobesistas, que han crecido con su equipo en el mapa profesional, tendrán su ración de fútbol de barro con su equipo librando una batalla crucial frente a adversarios de los que ni siquiera habían oído hablar.

Todo el mundo tiene claro que hay que salir de aquí cuanto antes, pero sabiendo agarrarse al plan y al método adecuados. La primera semana de la pretemporada ha servido para lanzar unos cuantos mensajes. Pocos pero rotundos. «En los tiempos difíciles es cuando hay que dar la talla», deslizó el alcalde de la ciudad, José María Bellido, en el acto de presentación de las nuevas equipaciones para la temporada 21-22. Por ahí van los tiros en un Córdoba CF ansioso por regenerarse. Tendrá que gestionar su prisa y enfocarse en un objetivo que no admite demasiada discusión, ya que viene marcado por las circunstancias: ser campeón de su grupo y coger el billete directo para la Primera RFEF. En el curso pasado sobró palabrería y faltaron hechos.  

José María Bellido, alcalde de Córdoba, junto a los consejeros Adrián Fernández y Javier González Calvo.

José María Bellido, alcalde de Córdoba, junto a los consejeros Adrián Fernández y Javier González Calvo. / A.J. González

El equipo ya carbura

Quedan retoques, en principio, para un bloque ya armado y con su columna vertebral definida. Esta vez no hubo negociaciones multibanda ni esperas condicionadas. No hubo ni opción al clásico culebrón veraniego que mantuviese en vilo al club. El caso de Hugo Díaz fue el que más cerca estuvo de prolongarse, pero el Linares -dueño del jugador- no aceptó la compensación económica blanquiverde por hacerse con los servicios del delantero de Almodóvar, que a sus 33 años expresó, por todos los canales que pudo, su deseo de recalar en El Arcángel. 

Juan Gutiérrez activó la contratación de Adrián Fuentes -ex del Murcia- y tema zanjero. «Hemos traído primeras opciones», subrayó el director deportivo en su última comparecencia pública ante la prensa. El Córdoba, pese a su caída libre en los últimos tiempos, ejerce un poder de seducción importante. Juanito lo ha detectado. En una operación relámpago, con una catarata de operaciones cerradas en tiempo récord, el Córdoba forjó una plantilla que llama la atención en la categoría. A pesar de la rebaja presupuestaria, el club blanquiverde sigue siendo un equipo top entre su nuevo vecindario.  

Con la pretemporada en casa, una circunstancia que no se producía desde hace décadas -la austeridad manda-, la primera semana de trabajo ha supuesto un avance para que el grupo se acople a «la filosofía de juego que se quiere» para abordar la competición, según señaló Germán Crespo después del primer ensayo ante un rival -su filial- en El Arcángel (3-0). Esta semana ya se cruzará con equipos en encuentros amistosos más reales. El Salerm Puente Genil y el Linares se cruzarán, el viernes -en el Manuel Polinario- y el sábado -en El Arcángel-, con la formación blanquiverde.

Juan Gutiérrez y Raúl Cámara, en la grada de El Arcángel durante un entrenamiento.

Juan Gutiérrez y Raúl Cámara, en la grada de El Arcángel durante un entrenamiento. / A.J. González

Zonas por apuntalar

Aún hay zonas que apuntalar. La portería, que ha experimentado una verdadera revolución, podría perder a su último superviviente del pasado curso. Edu Frías, ya rebasada la franja de sub-23, tiene la puerta abierta si llega una oferta. La Cultural Leonesa -cuyo director deportivo es el cordobés Ricardo Pozo- le sigue los pasos. Sebas Moyano, el técnico de porteros, ha estado trabajando en los primeros días con Felipe Ramos -ex del Sanse, que ascendió a Primera RFEF y llega con la vitola de titular- y el joven gibraltareño Hankins, que regresó de una cesión al Extremadura, además de con Frías. De la entidad salieron Isaac Becerra, Javi Romero, Juliaan Laverge y Eric Puerto.

El puesto de central sub-23 sigue vacante y la opcion de Ricardo Visus, prioritaria para el club -lo tuvo el pasado curso en el filial y lo hizo debutar en la primera plantilla en Segunda B- se esfuma. El futbolista se encuentra realizando la pretemporada con el Betis Deportivo, que jugará en la Primera RFEF, y en declaraciones a Cordobadeporte afirmó que su intención es seguir de verdiblanco En un amistoso el sábado ante el Recreativo de Huelva en Punta Umbría (0-1), el técnico Manel Ruano le colocó como titular. De manera paralela, Crespo tiene a sus órdenes -en periodo de prueba- al colombiano de 20 años Ferney Mosquera, sobre el que tomará una decisión esta semana. 

En cualquier caso, el Córdoba CF está a expensas de retoques. Su estrategia deportiva ha experimentado un giro. El pasado verano se estimó que el grupo del año anterior -el interrumpido por la pandemia del coronavirus- tenía una calidad sobrada y necesitaba únicamente el complemento del músculo y la intensidad de unas incorporaciones que llegaron con dificultades, derivadas de la situación de la entidad en el proceso de inscripción en la competición. Ya saben, lo del asterisco en el calendario y las dudas -razonables o no, pero existentes- sobre la inclusión del Córdoba en el campeonato.

Ya sin Miguel Valenzuela -que dimitió tras el fracaso- y con Adrián Fernández -consejero delegado del área deportiva- y Juanito al mando de las operaciones, el Córdoba CF ha hecho una apuesta firme por el efecto inmediato. Se quedaron -previa rebaja de sueldo- los capitanes Javi Flores, De las Cuevas y Bernardo Cruz, además del goleador Willy Ledesma. Y las incorporaciones llegaron con un perfil: jugadores con carga de partidos, experiencia en Segunda B, importantes en sus equipos de procedencia y algunos con ascensos recientes, como Ekaitz (Real Sociedad B), José Cruz (Linares), Omar Perdomo (San Fernando) o Casas y Simo (Sevilla Atlético).

La positividad se ha detectado en el ambiente de los entrenamientos. El aire de novedad y el ansia de crecimiento, con futbolistas mentalmente limpios, ha tenido un efecto de contagio que ha llegado al entorno. La saturación de desgracias y la apertura de las gradas al público -no por completo- han hecho el resto. Desde la posición más baja desde hace 36 años, el club está inmerso en una suerte de refundación.

Germán Crespo y su cuerpo técnico rodeado de la plantilla cordobesista en El Arcángel.

Germán Crespo y su cuerpo técnico rodeado de la plantilla cordobesista en El Arcángel. / Francisco González

Una devoción imparable

Si había dudas sobre la respuesta del cordobesismo ante la enésima calamidad, han quedado disipadas con la respuesta a la campaña de abonados. En doce días, el club ha expedido 4.345 carnés, con 797 nuevas altas y más de 3.500 renovaciones. El Córdoba es, de largo, el líder en adeptos dentro de los 90 clubs que componen la Segunda RFEF. La actitud de los seguidores resulta emotiva: el sueño de superar los 6.000 del pasado campeonato -a puerta cerrada y con aforos mínimos- e incluso optar a los 8.000 se mantiene vivo.

Javier González Calvo, consejero delegado del Córdoba CF, lanzó un claro mensaje en el acto de presentación de las equipaciones. «Toca aprender de los errores, sobreponerse, levantarse con más fuerza y darlo todo», indicó, al tiempo que subrayó que el apoyo del grupo Infinity al proyecto «estuvo, está y estará».

¿Dónde se entrena hoy?

Un vistazo al estado de la Ciudad Deportiva da motivos para derramar lágrimas, pero en el Córdoba CF parece que ya no quedan. «Nos viene bien el césped artificial para habituarnos a lo que nos espera», dicen desde el club a propósito de la imposibilidad de usar los campos de hierba natural. El periodo sin cuidados -durante el conflicto finalmente solucionado con Tremón- los ha quemado. La intervención en marcha de la empresa Royalverd requerirá su tiempo hasta que se vean los efectos: pueden ser meses. Mientras tanto, el primer equipo se ejercitará en El Arcángel y buscará otros espacios en la ciudad. El Fontanar ya acogió al equipo en otros tiempos y volverá a hacerlo a partir del mes de agosto.