El descenso del Córdoba CF, como en cualquier otro club, acarrea numerosas consecuencias. La primera, obviamente, deportiva. De aspirar a estar en el fútbol profesional como hace dos años, luchando con el Tenerife, Alcorcón o Rayo Vallecano, el conjunto blanquiverde tuvo que cambiar el objetivo durante la temporada, sobre la marcha. Así, el segundo desafío pasó a ser jugar la próxima temporada con el Extremadura, el Linares Deportivo o el Atlético Sanluqueño. Pero el golpe ha sido de tal magnitud que el conjunto blanquiverde se verá abocado a luchar, probablemente, con clubs del estilo del Vélez, Don Benito o Villanovense, aunque también estarán en la Segunda RFEF el Murcia o el Mérida.

Lo que está claro es que los 3,8 millones de euros de coste de plantilla -incluyendo jugadores, cuerpo técnico y desplazamientos-, más 625.000 euros del filial, cifras que reconoció hace pocas semanas el consejero delegado del Córdoba CF, Javier González Calvo, quedarán notablemente reducidas. Primero, porque ya incluso en Primera RFEF hubiera sido una cantidad importante como presupuesto deportivo de cualquier entidad y, segundo, porque el cumplimiento de contratos de muchas de las fichas de más peso económico ha supuesto, en lo financiero, un respiro para las arcas blanquiverdes. Sobre todo, teniendo en cuenta la ecuación coste económico-rendimiento deportivo de no pocos de esos futbolistas.

Toca ajustarse el cinturón, aunque sin llegar a ser una economía de guerra, ni mucho menos. Según informaciones recabadas de distintas fuentes por este periódico, la reducción en el coste global deportivo del Córdoba para la próxima temporada podría rondar el 60% con respecto al de la temporada que ha terminado.

Obviamente, aún es pronto para evaluar una cifra muy concreta, entre otros motivos porque aún quedan no pocas negociaciones que mantener y cerrar, pero se puede aventurar que el coste de la plantilla del Córdoba CF para la próxima temporada oscilará en una cantidad que iría desde los 1,5 millones hasta los 2 millones de euros. Es decir, que siendo una reducción más que considerable, esa horquilla seguirá suponiendo uno de los más altos presupuestos deportivos de la Segunda RFEF. Ajuste drástico sí, pero no zafarrancho de combate.

Jugadores con contrato

Te puede interesar:

La primera cita la tendrá el Córdoba CF sobre el terreno de juego. De los 12 jugadores con contrato en vigor, tal y como informaba la edición de este periódico ayer, dos tendrían una salida casi segura, vía cesión o traspaso: Djetei y Del Moral. El club, lógicamente, prefiere que ambos continúen en el proyecto, pero será el mercado el que determine ese aspecto. Con la mayoría de los diez futbolistas que restan, si no con todos, el club se sentará para renegociar aspectos de sus contratos centrados en lo económico. Siempre con el horizonte del interés deportivo, es decir, que una vez llegada la nueva dirección deportiva, habrá que comprobar con qué futbolistas se cuenta y con cuáles no y, a partir de ahí, actuar.

Otro aspecto a valorar sobre los ajustes obligados que deberá acometer el Córdoba CF es el de la plantilla global de la entidad. Tanto la pasada como en la actual temporada, la entidad blanquiverde se ha enfrentado a clubs en los que la nómina global no deportiva no pasaba de 20 o 25 trabajadores. En la actualidad, el Córdoba CF asume una plantilla de más de 80 trabajadores en total, por lo que este es otro aspecto que se encuentra en estudio. Los propios dirigentes blanquiverdes son algo remisos, en cierta manera, a ello pero será un capítulo que tendrá que estudiarse. Más de la mitad de los clubs que militen la próxima temporada en la Segunda RFEF provienen de Tercera, con estructuras más que justas, pero en cualquier caso, al final el cordobesista seguirá siendo el club con más dimensión en la categoría. O, como mínimo, estará entre los tres primeros. Así, el coste del traumático descenso del Córdoba CF supondrá, en lo deportivo, un recorte superior a los dos millones de euros.