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Sanidad pública

Los centros de salud y hospitales de Andalucía tendrán por primera vez plazas de ópticos para reducir la lista de espera en Oftalmología

El objetivo de la Junta de Andalucía y del sector es que esta figura reduzca las listas de espera asumiendo tareas como el cribado visual o la detección de alteraciones visuales como la miopía, la hipermetropía o la presbicia, en coordinación con los servicios de Oftalmología

Una profesional en óptica y optometría realiza una revisión de la vista a un señor.

Una profesional en óptica y optometría realiza una revisión de la vista a un señor. / CÓRDOBA

Rocío Soler Coll

Los centros de salud y hospitales de Andalucía tendrán por primera vez plazas de optometristas para reducir la lista de espera en Oftalmología. Este miércoles, la Junta de Andalucía anunció la puesta en marcha de la creación de la categoría de óptico-optometrista en el Servicio Andaluz de Salud (SAS). El objetivo de esta medida es, según la Consejería de Sanidad, reforzar la atención visual y aliviar la sobrecarga que soportan actualmente las consultas de Oftalmología, una de las más saturadas del sistema. Por el momento, esta medida se limita a un anuncio que todavía tendrá que pasar por Consejo de Gobierno para ser aprobado y, por lo tanto, pueden pasar meses hasta que esta figura sanitaria se incluya en el sistema público andaluz.

La Junta de Andalucía reconoce que, en Andalucía, como en el resto de España, existe una carencia estructural: el sistema sanitario público no cuenta en la actualidad con una categoría profesional específica de estos especialistas, lo que limita la respuesta asistencial en un ámbito con una elevada demanda. Los últimos datos avalan la saturación en las consultas: según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, al cierre de 2025 se esperaba de media casi cuatro meses para tener una primera consulta con el oftalmólogo de la pública y el 61,8% de los pacientes aguardaban más de 60 días.

Por ello, el Colegio Oficial del Ópticos y Optometristas de Andalucía (COOOA) lleva más de 15 años reivindicando la figura del optometrista en atención primaria y hospitalaria. El pasado 10 de abril la propia ministra de Sanidad, Mónica García, afirmó en el 29º Congreso Nacional de Optometría que asumían el reto de integrar a los ópticos-optometristas en "el corazón" del Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, tal como explica Esteban Moreno, tesorero del COOOA y catedrático en la Universidad de Sevilla además de profesor de Farmacia y Optica y Optometría, "más de la mitad de las CCAA de España ya la tienen en el sistema ayudando a disminuir las listas de espera significativamente".

Conscientes de que los problemas de visión son una de las afecciones más frecuentes entre la población, la actual Consejería de Sanidad ha decidido dar un paso al frente para reducir la demora para verse con un oftalmólogo. En la comunidad andaluza, entre el 20% y el 56% de los ciudadanos presenta algún defecto refractivo -como miopía, hipermetropía o astigmatismo-, con estimaciones medias en torno al 40%. "Casi el 80% de los problemas que se ven en las consultas de Oftalmología se podrían resolver en una óptica, por eso, la incorporación de esta figura tendrá una incidencia muy alta en las listas de espera", advierte el catedrático en una conversación con El Correo de Andalucía.

Los ópticos asumirían tareas como el cribado visual, la detección precoz de alteraciones, la valoración funcional de la visión y el seguimiento de determinados problemas, en coordinación con los servicios de oftalmología

De acuerdo con el anuncio de la Junta de Andalucía, estos profesionales asumirían tareas como el cribado visual, la detección precoz de alteraciones visuales, la valoración funcional de la visión y el seguimiento de determinados problemas, en coordinación con los servicios de oftalmología. "La realidad es que un óptico es un profesional totalmente capacitado para todo lo que tiene que ver con la salud visual refractiva de las personas, llevamos mucho tiempo reivindicando que se integre en el sistema público", añade Maribel Andrés, vocal nacional de Óptica y Acústica del Consejo General de Farmacéuticos, en una conversación con El Correo de Andalucía.

Tal como apunta el profesor Moreno, se trata de la incorporación de una figura a un equipo multidisciplinar y que, por lo tanto, en todo momento trabajará en coordinación con el especialista. "Estará en constante contacto con el oftalmólogo. Determinará si es un problema es optométrico o, de lo contrario, lo derivará al oftalmólogo, pero habrá una primera criba que descongestionará la lista de espera", abunda el tesorero.

Más de 345.000 derivaciones al año

La falta de estos profesionales en el sistema público tiene "consecuencias directas" en la organización sanitaria. Actualmente, la mayoría de los problemas visuales se canalizan a través de derivaciones desde atención primaria a oftalmología, lo que contribuye a saturar las consultas hospitalarias.

Solo en 2024 se registraron más de 345.000 derivaciones en Andalucía hacia esta especialidad. Una parte muy significativa de ellas -hasta el 76,4% en población infantil- está relacionada con alteraciones de la agudeza visual que podrían ser evaluadas por ópticos-optometristas dentro de sus competencias. "El óptico supone un primer filtro para evitar derivaciones que pueden ser tratadas por ellos y, por lo tanto, descongestionen las consultas de oftalmólogos", subraya la farmacéutica y óptica.

La presión asistencial es aún mayor si se tiene en cuenta la demanda potencial: unos 2,7 millones de andaluces necesitarían revisiones periódicas de su visión en el sistema público, lo que equivaldría a más de 10.800 consultas diarias. "También abogamos porque se prioricen de alguna forma aquellas citas que llegan derivadas de ópticos, es el siguiente paso", afirma.

Además, tal como sostiene la propia Consejería, la ausencia de estos profesionales en la sanidad pública desplaza parte de la atención al ámbito privado, lo que introduce desigualdades en función de la capacidad económica de los pacientes. "Era fundamental la creación de este equipo multidisciplinar dentro de la administración pública. De lo contrario, el acceso a la optometría no es igualitario".

Impacto en calidad de vida y desigualdad

La detección tardía o la falta de corrección de los problemas visuales no solo tiene impacto sanitario. También influye la productividad laboral, la calidad de vida de la población y en el rendimiento escolar. Sobre esto último, cabe recordar que el Gobierno central puso en marcha en 2025 el Plan Veo, que permanecerá activo hasta el 31 de diciembre de 2026 y que . Desde el pasado mes de octubre, las familias pueden solicitar la ayuda únicamente de forma presencial en un establecimiento de óptica participante en el Plan.

Con la entrada en vigor de esta medida, los padres pueden obtener una ayuda de hasta 100 euros para la adquisición de monturas básicas con lentes graduadas orgánicas, lentes de contacto y la solución líquida para lentes de contacto necesaria para su mantenimiento durante un año. Además, el Congreso de los Diputados estudia la gratuidad de las gafas para menores que impulsó Adelante Andalucía en el parlamento autonómico.

"Nosotros siempre recomendamos que el niño en cuanto pueda sea examinado por un oftalmólogo para descartar problemas oftalmológicos. En la población juvenil, entre los 16 y 30 años, hay casi un 67% de miopes, de cada tres jóvenes, dos tienen un problema de miopía y muchos no están corregidos. Esta medida mejorará el rendimiento escolar, la conducción, el ámbito laboral, las condiciones de descanso. Es definitiva, hará una labor de reducación visual importante", resume Moreno.

Una nueva categoría profesional en el SAS

La orden en preparación contempla la creación de la categoría estatutaria de óptico-optometrista, su integración tanto en atención primaria como hospitalaria, la definición de sus funciones y los requisitos de acceso, así como su régimen retributivo dentro del SAS.

Tal como explica Moreno, con la incorporación de esta categoría se formará una comisión formada por profesionales de la administración, oftalmólogos y optometristas con le objetivo de formar "un perfil consensuado" por todos los órganos representados en la comisión.

Desde la Junta sostienen que la medida responde a una doble necesidad: adaptar la plantilla sanitaria a la realidad de la población y mejorar la eficiencia del sistema, en un contexto de creciente demanda asistencial en salud visual.

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