Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Andalucía

Las borrascas que destrozaron calles también reverdecen Doñana y Sierra Morena: "El agua, por mucho daño que haga, siempre trae vida"

Las lluvias que dejaron Leonardo, Kristin o Marta han ayudado al mantenimiento de la biodiversidad en entornos naturales de la provincia de Sevilla, tal como explican algunos expertos

Unos flamencos en el entorno del parque natural de Doñana tras las borrascas.

Unos flamencos en el entorno del parque natural de Doñana tras las borrascas. / J. Manuel Vidal Cordero (EBD-CSIC)

Carlos Doncel

La lluvia, esa incesante lluvia de estas últimas semanas, destrozó calles y reverdeció campos en Andalucía. Todo depende del lugar en que cayera, claro. Porque Leonardo, Kristin o Marta dejaron tras de sí numerosos daños en municipios como Grazalema, Ubrique o Lora del Río, pero también reverdecieron algunos entornos naturales de esta tierra. Desde Doñana a la Cañada de los Pájaros y la Sierra Morena sevillana.

"Este año las precipitaciones han sido mejores que las de la borrasca Nelson, que fueron muy violentas", afirma Vicente Castaño, director del parque natural Sierra Morena de Sevilla. "Estas lluvias le han venido muy bien a anfibios y reptiles, muy condicionados por los cursos de agua. Y también a las aves y a los mamíferos, que proliferarán al haber más pasto. Sin duda, todo esto va a ayudar al mantenimiento de la biodiversidad".

Además, también han contribuido a configurar el paisaje actual de estos medios: "Ahora los ríos tienen un aspecto espectacular", asegura Castaño, al cargo de un parque natural ubicado al norte de la provincia sevillana. "Seguramente muchos mantendrán su cauce y no se secarán a lo largo del verano. Y gracias también a estas lluvias continuas que hemos tenido, el agua se mantendrá más tiempo en el campo".

Doñana: más agua tras la sequía

"Aquel refrán de 'Nunca llueve a gusto de todos' es por algo", cita Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana. Porque a este espacio natural, uno de los más importantes de toda España, también le han venido de maravilla las últimas borrascas que han pasado por Andalucía. "Han sentado bien estas precipitaciones a nuestro entorno. Doñana sin agua es muy distinto".

Imagen del parque natural de Doñana tras las últimas lluvias registradas en este 2026.

Imagen del parque natural de Doñana tras las últimas lluvias registradas en este 2026. / ESPACIO NATURAL DE DOÑANA

Sobre todo, porque este parque sufrió un largo periodo sin ella: "Nos llevamos una década con sequía, cuando lo normal era entre dos y cinco años. Esto tuvo un impacto en la vegetación -con una importante mortalidad de árboles y matorral-, modificaciones en la disponibilidad de ecosistemas o censos mínimos de aves acuáticas. Los cambios fueron muy grandes", subraya el director de esta estación biológica.

Esta preocupante situación comenzó a revertirse a partir de la primavera de 2025, "cuando se empezó a estabilizar el sistema". "Después del pasado verano volvieron las lluvias, a las que se han sumado además las de estas semanas", señala Eloy Revilla. Aunque los beneficios, según Revilla, dependen de cada especie: "Ahora hay abundancia de pasto y vegetación, pero recuperar los alcornoques lleva siglos. Lo mismo ocurre con los animales: los escarabajos acuáticos muestran ya ese impacto positivo, mientras que los galápagos requieren mucho más tiempo".

Asimismo, estos chubascos "también van a permitir el inicio de la recuperación del acuífero, que está sobreexplotado", según destaca este investigador del CSIC. Un proceso "lento y a largo plazo" que pasa además "por el descenso de la demanda de agua": "Si no hay agua para Doñana, no la hay para los cultivos. Y si es sostenible para Doñana, también lo es para la propia agricultura".

"Ahora la laguna está esplendorosa"

"Las lluvias nos han venido muy bien, sobre todo por la laguna y el humedal", comenta Maribel Adrián, propietaria de La Cañada de los Pájaros, situada en el término municipal de La Puebla del Río. "Esto favorece a las especies que habitan en este entorno, principalmente aves acuáticas: anátidas -pato real, friso, tarro blanco, tarro canelo, porrón pardo-, cigüeña blanca y negra, grullas, espátulas, limícolos…", enumera Adrián, al frente de un espacio privado declarado como Reserva Natural Concertada.

La laguna de la Cañada de los Pájaros, en La Puebla del Río, después de las borrascas.

La laguna de la Cañada de los Pájaros, en La Puebla del Río, después de las borrascas. / LA CAÑADA DE LOS PÁJAROS

En La Cañada de los Pájaros, la laguna principal resurgió en 2025 tras un tiempo seca. "Es una zona al borde de marisma, y el subsuelo tiene una capa de arcilla cercana a la base de la laguna, y lo que llueva lo retiene. El año pasado la recuperamos, y ahora está esplendorosa, con una vegetación muy verde", describe esta bióloga. "En esta época, además, es cuando está todo más bonito, más florecido", apunta la directora de un paraje que anualmente recibe a 10.000 visitantes.

Leonardo, Kristin o Marta. El paso de borrascas dejaron calles cortadas, árboles tirados por el suelo, viviendas anegadas. Eso en la Andalucía de pueblos y ciudades, claro: en muchos espacios naturales, esa misma lluvia reverdeció el paisaje. Tal como reflexiona Maribel Adrián: "El agua, por mucho daño que haga, siempre trae vida".

Tracking Pixel Contents