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Semana Santa hispalense

Colas de tres horas para ver a la Virgen de la Macarena: la espera más ansiada en Sevilla

Fieles de toda la provincia y turistas del puente esperan hasta tres horas para reencontrarse con la Esperanza en su regreso al barrio

Multitud de personas contempla la imagen de la Virgen de la Macarena tras la restauración, este lunes, en Sevilla.

Multitud de personas contempla la imagen de la Virgen de la Macarena tras la restauración, este lunes, en Sevilla. / Julio Muñoz / Efe

Patricia Godino | Pablo García Torrejón

Sevilla

La Macarena volvió a casa y Sevilla lo celebró como solo Sevilla sabe hacerlo: esperando. Desde la madrugada, centenares de personas comenzaron a formar una cola que abrazaba el Arco como en los mejores compases de una Madrugá anticipada. Algunos llegaron antes de la medianoche, otros al alba. Todos compartían el mismo propósito: ser de los primeros en reencontrarse con la Esperanza tras cuatro meses de ausencia obligada por la restauración a manos de Pedro Manzano, el otro protagonista de esta jornada. Ha sido, no en vano, el hombre que ha recuperado la mirada de la Virgen tras la controvertida intervención de los Arquillo.

Pasar la noche al raso parecía poco coste para la cita. A las 5.57 de la mañana, se abrieron las puertas de la Basílica y el murmullo contenido se convirtió en un suspiro colectivo. Cinco horas después, la fila sigue creciendo hasta recorrer toda la muralla, un paisaje de devoción formado por sevillanos de distintos barrios, vecinos llegados de numerosos municipios de la provincia y turistas que apuran las últimas horas del puente para ver, frente a frente, a la Virgen de la Macarena.

La Virgen de la Macarena de Sevilla, expuesta al público tras la restauración, este domingo.

La Virgen de la Macarena de Sevilla, expuesta al público tras la restauración, este domingo. / Julio Muñoz / Efe

El entorno del Arco: recuerdos, frío y churros

La Hermandad había advertido que la imagen no ocuparía aún su camarín, sino que estaría situada "muy cerca", en un emplazamiento excepcional. Para muchos, sumar horas de espera se convirtió en parte del rito, una forma de acompañar a la Virgen en su regreso.

Dentro, el ambiente era completamente distinto: silencio, murmullo y mucha emoción. A la salida, los ojos brillantes delatan, en distintos acentos, una misma emoción: "Ha merecido la pena". Tres horas de cola para el reencuentro con la Esperanza.

Colas con multitud de personas en el regreso de la Virgen de la Macarena a Sevilla, este domingo.

Colas con multitud de personas en el regreso de la Virgen de la Macarena a Sevilla, este domingo. / Julio Muñoz / Efe

En el exterior, la escena era la de los grandes días: vendedores improvisados de recuerdos, familias envueltas en mantas, jóvenes que enlazaron la noche con la mañana y vecinos que se acercaban solo para "ver cómo va la cola". El kiosko de churros de enfrente del Arco está viviendo una mañana grande. Toca celebrar.

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