Taxistas y VTC han concluido este lunes sin acuerdo una reunión mantenida en la Consejería de Fomento para tratar de acercar posturas sobre el decreto que prepara la Junta para regular la actividad de los segundos en núcleos urbanos a partir del 1 de octubre. Las conversaciones, aseguran desde la Consejería, «siguen abiertas» y así permanecerán «hasta el último minuto», ante la decepción expresada por los taxistas y las reticencias de los VTC.

La cita ha congregado a representantes de todos los sectores implicados, lo que incluía a sindicatos y la asociación de consumidores Facua, algo calificado de «muy productivo» por fuentes de la Consejería. Dudas sobre los plazos de convocar al Consejo Andaluz del Taxi llevaron a este formato, con presencia de más asociaciones del taxi de las habituales, así como de los VTC. Algo más de cuatro horas después la reunión terminaba sin acuerdo. Desde la Consejería se asegura que la cita «ha sido más productiva que el Consejo andaluz» porque ha incluido a más participantes, y se ha puesto énfasis en que «es la primera vez» que se sienta en la misma mesa el sector al completo. También se ha apuntado que «la mayoría de las medidas son propuestas del taxi» que se encajan con «un gran esfuerzo». La valoración contrasta la del sector del taxi, que no encontró avances.

Similar pesimismo ha mostrado el responsable de la Federación Andaluza de Autónomos del Taxi (FAAT), Miguel Ruano, que ha dicho "no sacar nada en claro" y ha apuntado que las peticiones del taxi no han cambiado: precontratación y limitación en el número de autorizaciones para los VTC.

Por su parte, los VTC han expresado su descontento con algunos puntos que son "barreras artificiales" como proponerles "alejamientos de zonas específicas" o el tiempo de contratación. Las posiciones se han completado con las declaraciones del secretario regional de acción sindical de UGT, Juan Antonio González, que ha reiterado que quieren medidas "justas y proporcionadas" y ha valorado que se avance con una regulación para los VTC para proteger a unos conductores que en muchas ocasiones, ha dicho, ven en esta actividad la única alternativa a la exclusión social.