Los presidentes de Andalucía, Juanma Moreno, y de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, pactaron ayer principios básicos para reformar la financiación autonómica centrados en la multilateralidad y la igualdad, con los que presionan para acabar con la bilateralidad con alguna comunidad.

En una declaración conjunta, tras mantener el primer encuentro Andalucía-Galicia en Sevilla, sostuvieron que ante la necesaria revisión del sistema de financiación autonómica, ambas comunidades defienden que el debate se inicie sin demora en los órganos multilaterales. A la vez, rechazan las negociaciones bilaterales entre el Gobierno central y alguna comunidad, en alusión a Cataluña, y concuerdan la necesidad de que la reforma sea fruto del consenso «respetuoso» con las legítimas demandas de las comunidades, de forma - añaden- que se garanticen los servicios equitativos a todos los españoles con independencia del lugar donde vivan. Además, solicitan la corrección de los déficit de financiación que presenta el modelo actual con la incorporación de mayores recursos al sistema y la evaluación específica del gasto sanitario tanto en el presente como en el futuro.

En rueda de prensa, el presidente gallego se mostró convencido de que la Constitución «no se puede cumplir» si la sanidad, la educación y los servicios sociales no tienen fondos adecuados. Feijoo defendió la igualdad en el reparto de los fondos que deben ser para «47 millones de españoles, no para 17 territorios», abogó por servicios equitativos y sostuvo: «Lo que se hace con la caja común de todos los españoles se reparte entre todos los españoles».

En este sentido, advirtió de que la multilateralidad recogida en la Lofca es un principio constitucional que «no puede ser derogado», a lo que precisó: «no vamos contra nadie, salvo contra los que no quieren dialogar y los que no quieren compartir lo que es de todos». Moreno y Feijoo se mostraron partidarios de un estado autonómico fraternal con servicios públicos que funcionen y sean iguales y eficaces.

El presidente andaluz, por su parte, incidió en su preocupación por la infrafinanciación de la comunidad, lo que atribuyó al actual modelo de financiación, del que dijo que «limita» la capacidad de crecer y competir en igualdad de condiciones. Antes de reunirse con el presidente gallego, Moreno consiguió pactar con los presidentes de Murcia y Comunidad Valenciana que la comunidades peor financiadas reclamen al Gobierno un fondo de compensación (1.700 millones) mientras se reforma definitivamente la financiación.